Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 45 Versículos de la Biblia sobre la agricultura, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.
Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.
La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.
Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!
“Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así”
— Génesis 1:11
“Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase”
— Génesis 2:15
“Él hace producir el heno para las bestias, Y la hierba para el servicio del hombre, Sacando el pan de la tierra”
— Salmos 104:14
“Siembran campos, y plantan viñas, Y rinden abundante fruto”
— Salmos 107:37
“Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come”
— Isaías 55:10
“Les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar”
— Mateo 13:3
“Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno”
— Mateo 13:8
“Pero otra parte cayó en buena tierra, y dio fruto, pues brotó y creció, y produjo a treinta, a sesenta, y a ciento por uno”
— Marcos 4:8
“Otra parte cayó en buena tierra, y nació y llevó fruto a ciento por uno. Hablando estas cosas, decía a gran voz: El que tiene oídos para oír, oiga”
— Lucas 8:8
“¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega”
— Juan 4:35
“O soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador”
— Juan 15:1
“Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora”
— Romanos 8:22
“No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos”
— Gálatas 6:9
“El que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia”
— 2 Corintios 9:10
“Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía”
— Santiago 5:7
“Al que acapara el grano, el pueblo lo maldecirá; Pero bendición será sobre la cabeza del que lo vende”
— Proverbios 11:26
“L que labra su tierra se saciará de pan; Mas el que sigue a los vagabundos es falto de entendimiento”
— Proverbios 12:11
“Sin bueyes el granero está vacío; Mas por la fuerza del buey hay abundancia de pan”
— Proverbios 14:4
“Quien cuida la higuera comerá su fruto, Y el que mira por los intereses de su señor, tendrá honra”
— Proverbios 27:18
“Por la mañana siembra tu semilla, y a la tarde no dejes reposar tu mano; porque no sabes cuál es lo mejor, si esto o aquello, o si lo uno y lo otro es igualmente bueno”
— Eclesiastés 11:6
“Las eras se llenarán de trigo, y los lagares rebosarán de vino y aceite”
— Joel 2:24
“Porque habrá simiente de paz; la vid dará su fruto, y dará su producto la tierra, y los cielos darán su rocío; y haré que el remanente de este pueblo posea todo esto”
— Zacarías 8:12
“Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?”
— Mateo 6:26
“Cuando se hubieron saciado, dijo a sus discípulos: Recoged los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada”
— Juan 6:12
“O soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer”
— Juan 15:5
“Si bien no se dejó a sí mismo sin testimonio, haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, llenando de sustento y de alegría nuestros corazones”
— Hechos 14:17
“Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento”
— 1 Corintios 3:7
“Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará”
— 2 Corintios 9:6
“No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”
— Gálatas 6:7
“L que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad”
— Efesios 4:28
“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”
— Filipenses 4:19
“Todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres”
— Colosenses 3:23
“Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario”
— 1 Timoteo 5:18
“Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación”
— Santiago 1:17
“Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía”
— Santiago 5:7
“Mas la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada”
— 1 Pedro 1:25
“Del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura”
— Apocalipsis 14:15
“N medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones”
— Apocalipsis 22:2
“O daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía; y recogerás tu grano, tu vino y tu aceite”
— Deuteronomio 11:14
“No sembrarás tu viña con semillas diversas, no sea que se pierda todo, tanto la semilla que sembraste como el fruto de la viña”
— Deuteronomio 22:9
“Cuando siegues tu mies en tu campo, y olvides alguna gavilla en el campo, no volverás para recogerla; será para el extranjero, para el huérfano y para la viuda; para que te bendiga Jehová tu Dios en toda obra de tus manos”
— Deuteronomio 24:19
“Ntonces dará el Señor lluvia a tu sementera, cuando siembres la tierra, y dará pan del fruto de la tierra, y será abundante y pingüe; tus ganados en aquel tiempo serán apacentados en espaciosas dehesas”
— Isaías 30:23
“Los afligidos y menesterosos buscan las aguas, y no las hay; seca está de sed su lengua; yo Jehová los oiré, yo el Dios de Israel no los desampararé”
— Isaías 41:17
“Sembrad para vosotros en justicia, segad para vosotros en misericordia; haced para vosotros barbecho; porque es el tiempo de buscar a Jehová, hasta que venga y os enseñe justicia”
— Oseas 10:12
“Sucederá en aquel tiempo, que los montes destilarán mosto, y los collados fluirán leche, y por todos los arroyos de Judá correrán aguas; y saldrá una fuente de la casa de Jehová, y regará el valle de Sitim”
— Joel 3:18