50 Versículos de la Biblia sobre la vanidad

Versículos de la Biblia sobre la vanidad

Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 50 Versículos de la Biblia sobre la vanidad, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.

Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.

La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.

Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!

“Ciertamente como una sombra es el hombre; Ciertamente en vano se afana; Amontona riquezas, y no sabe quién las recogerá”

— Salmos 39:6

“Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad”

— Eclesiastés 1:2

“Miré todas las obras que se hacen debajo del sol; y he aquí, todo ello es vanidad y aflicción de espíritu”

— Eclesiastés 1:14

“Miré yo luego todas las obras que habían hecho mis manos, y el trabajo que tomé para hacerlas; y he aquí, todo era vanidad y aflicción de espíritu, y sin provecho debajo del sol”

— Eclesiastés 2:11

“Aborrecí, por tanto, la vida, porque la obra que se hace debajo del sol me era fastidiosa; por cuanto todo es vanidad y aflicción de espíritu”

— Eclesiastés 2:17

“Porque al hombre que le agrada, Dios le da sabiduría, ciencia y gozo; mas al pecador da el trabajo de recoger y amontonar, para darlo al que agrada a Dios. También esto es vanidad y aflicción de espíritu”

— Eclesiastés 2:26

“O me volví otra vez, y vi vanidad debajo del sol”

— Eclesiastés 4:7

“L que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad”

— Eclesiastés 5:10

“L del hombre a quien Dios da riquezas y bienes y honra, y nada le falta de todo lo que su alma desea; pero Dios no le da facultad de disfrutar de ello, sino que lo disfrutan los extraños. Esto es vanidad, y mal doloroso”

— Eclesiastés 6:2

“Más vale vista de ojos que deseo que pasa. Y también esto es vanidad y aflicción de espíritu”

— Eclesiastés 6:9

“He aquí, diste a mis días término corto, Y mi edad es como nada delante de ti; Ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. Selah”

— Salmos 39:5

“Los que confían en sus bienes, Y de la muchedumbre de sus riquezas se jactan”

— Salmos 49:6

“Por cierto, vanidad son los hijos de los hombres, mentira los hijos de varón; Pesándolos a todos igualmente en la balanza, Serán menos que nada”

— Salmos 62:9

“Jehová conoce los pensamientos de los hombres, Que son vanidad”

— Salmos 94:11

“Cuando muere el hombre impío, perece su esperanza; Y la expectación de los malos perecerá”

— Proverbios 11:7

“Las riquezas de vanidad disminuirán; Pero el que recoge con mano laboriosa las aumenta”

— Proverbios 13:11

“La casa de los impíos será asolada; Pero florecerá la tienda de los rectos”

— Proverbios 14:11

“Antes del quebrantamiento es la soberbia, Y antes de la caída la altivez de espíritu”

— Proverbios 16:18

“No te afanes por hacerte rico; Sé prudente, y desiste”

— Proverbios 23:4

“No te jactes del día de mañana; Porque no sabes qué dará de sí el día”

— Proverbios 27:1

“Además su tierra está llena de ídolos, y se han arrodillado ante la obra de sus manos y ante lo que fabricaron sus dedos”

— Isaías 2:8

“¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo”

— Isaías 5:20

“Castigaré al mundo por su maldad, y a los impíos por su iniquidad; y haré que cese la arrogancia de los soberbios, y abatiré la altivez de los fuertes”

— Isaías 13:11

“Oye, pues, ahora esto, mujer voluptuosa, tú que estás sentada confiadamente, tú que dices en tu corazón: Yo soy, y fuera de mí no hay más; no quedaré viuda, ni conoceré orfandad”

— Isaías 47:8

“Tú, destruida, ¿qué harás? Aunque te vistas de grana, aunque te adornes con atavíos de oro, aunque pintes con antimonio tus ojos, en vano te engalanas; te menospreciarán tus amantes, buscarán tu vida”

— Jeremías 4:30

“Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas”

— Jeremías 9:23

“Como la perdiz que cubre lo que no puso, es el que injustamente amontona riquezas; en la mitad de sus días las dejará, y en su postrimería será insensato”

— Jeremías 17:11

“Copa de oro fue Babilonia en la mano de Jehová, que embriagó a toda la tierra; de su vino bebieron los pueblos; se aturdieron, por tanto, las naciones”

— Jeremías 51:7

“Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa”

— Mateo 6:2

“Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa”

— Mateo 6:16

“Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?”

— Marcos 8:36

“Les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee”

— Lucas 12:15

“Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?”

— Lucas 12:20

“Ntonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación”

— Lucas 16:15

“L que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que le envió, este es verdadero, y no hay en él injusticia”

— Juan 7:18

“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él”

— 1 Juan 2:15

“Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo”

— 1 Juan 2:16

“Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos”

— 1 Pedro 3:3

“Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció”

— 2 Pedro 2:19

“Cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece”

— Santiago 4:14

“A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos”

— 1 Timoteo 6:17

“Nseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente”

— Tito 2:12

“No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”

— 2 Corintios 4:18

“Los que disfrutan de este mundo, como si no lo disfrutasen; porque la apariencia de este mundo se pasa”

— 1 Corintios 7:31

“Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña”

— Gálatas 6:3

“Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría”

— Colosenses 3:5

“Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos”

— 2 Timoteo 3:2

“Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina”

— 2 Pedro 2:1

“Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo”

— Apocalipsis 3:17

“Cuanto ella se ha glorificado y ha vivido en deleites, tanto dadle de tormento y llanto; porque dice en su corazón: Yo estoy sentada como reina, y no soy viuda, y no veré llanto”

— Apocalipsis 18:7