Queridos amigos, aquí les comparto 52 Versículos de la Biblia sobre Jonás, que creo les ayudarán a comprender este tema si están interesados. Porque aquí en todos los versículos bíblicos que he compartido hay algunos versículos que están directamente relacionados con este tema de la Biblia y he compartido algunos otros versículos que están relacionados con este tema.
Aquí podrás ver estos versículos en un estilo de coloración muy hermoso. Que puedes compartir con tus amigos y familiares tomando una captura de pantalla.
Espero que puedas aprender algo de este tema hoy. Vayamos ahora a los versículos bíblicos. Que Dios los bendiga abundantemente, gracias.
“Vino palabra de Jehová a Jonás hijo de Amitai, diciendo”
— Jonás 1:1
“Ntonces oró Jonás a Jehová su Dios desde el vientre del pez”
— Jonás 2:1
“Vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo”
— Jonás 3:10
“Oró a Jehová y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal”
— Jonás 4:2
“¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?”
— Jonás 4:11
“Pero Jehová tenía preparado un gran pez que tragase a Jonás; y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches”
— Jonás 1:17
“Mandó Jehová al pez, y vomitó a Jonás en tierra”
— Jonás 2:10
“Los hombres de Nínive creyeron a Dios, y proclamaron ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos”
— Jonás 3:5
“Vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo”
— Jonás 3:10
“Jehová le dijo: ¿Haces tú bien en enojarte tanto?”
— Jonás 4:4
“Él les respondió: Tomadme y echadme al mar, y el mar se os aquietará; porque yo sé que por mi causa ha venido esta gran tempestad sobre vosotros”
— Jonás 1:12
“Mas yo con voz de alabanza te ofreceré sacrificios; Pagaré lo que prometí. La salvación es de Jehová”
— Jonás 2:9
“Comenzó Jonás a entrar por la ciudad, camino de un día, y predicaba diciendo: De aquí a cuarenta días Nínive será destruida”
— Jonás 3:4
“Ntonces dijo Dios a Jonás: ¿Tanto te enojas por la calabacera? Y él respondió: Mucho me enojo, hasta la muerte”
— Jonás 4:9
“Dijo: Invoqué en mi angustia a Jehová, y él me oyó; Desde el seno del Seol clamé, Y mi voz oíste”
— Jonás 2:2
“Llegó la noticia hasta el rey de Nínive, y se levantó de su silla, se despojó de su vestido, y se cubrió de cilicio y se sentó sobre ceniza”
— Jonás 3:6
“¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?”
— Jonás 4:11
“Pero Jehová hizo levantar un gran viento en el mar, y hubo en el mar una tempestad tan grande que se pensó que se partiría la nave”
— Jonás 1:4
“Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé de Jehová, Y mi oración llegó hasta ti en tu santo templo”
— Jonás 2:7
“¿Quién sabe si se volverá y se arrepentirá Dios, y se apartará del ardor de su ira, y no pereceremos?”
— Jonás 3:9
“Oró a Jehová y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal”
— Jonás 4:2
“Tomaron a Jonás, y lo echaron al mar; y el mar se aquietó de su furor”
— Jonás 1:15
“Los hombres de Nínive creyeron a Dios, y proclamaron ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos”
— Jonás 3:5
“Pero Jonás se apesadumbró en extremo, y se enojó”
— Jonás 4:1
“Ntonces dije: Desechado soy de delante de tus ojos; Mas aún veré tu santo templo”
— Jonás 2:4
“Sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios fuertemente; y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que hay en sus manos”
— Jonás 3:8
“Dijo Jehová: Tuviste tú lástima de la calabacera, en la cual no trabajaste, ni tú la hiciste crecer; que en espacio de una noche nació, y en espacio de otra noche pereció”
— Jonás 4:10
“Aquellos hombres trabajaron para hacer volver la nave a tierra; mas no pudieron, porque el mar se iba embraveciendo más y más contra ellos”
— Jonás 1:13
“Me echaste a lo profundo, en medio de los mares, Y me rodeó la corriente; Todas tus ondas y tus olas pasaron sobre mí”
— Jonás 2:3
“Hizo proclamar y anunciar en Nínive, por mandato del rey y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales, bueyes y ovejas, no gusten cosa alguna; no se les dé alimento, ni beban agua”
— Jonás 3:7
“Ahora pues, oh Jehová, te ruego que me quites la vida; porque mejor me es la muerte que la vida”
— Jonás 4:3
“Temieron aquellos hombres a Jehová con gran temor, y ofrecieron sacrificio a Jehová, e hicieron votos”
— Jonás 1:16
“Los que siguen vanidades ilusorias, Su misericordia abandonan”
— Jonás 2:8
“Se levantó Jonás, y fue a Nínive conforme a la palabra de Jehová. Y era Nínive ciudad grande en extremo, de tres días de camino”
— Jonás 3:3
“Preparó Jehová Dios una calabacera, la cual creció sobre Jonás para que hiciese sombra sobre su cabeza, y le librase de su malestar; y Jonás se alegró grandemente por la calabacera”
— Jonás 4:6
“Los marineros tuvieron miedo, y cada uno clamaba a su dios; y echaron al mar los enseres que había en la nave, para descargarla de ellos. Pero Jonás había bajado al interior de la nave, y se había echado a dormir”
— Jonás 1:5
“Las aguas me rodearon hasta el alma, Rodeóme el abismo; El alga se enredó a mi cabeza”
— Jonás 2:5
“Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y proclama en ella el mensaje que yo te diré”
— Jonás 3:2
“Aconteció que al salir el sol, preparó Dios un recio viento solano, y el sol hirió a Jonás en la cabeza, y se desmayaba, y deseaba la muerte, diciendo: Mejor sería para mí la muerte que la vida”
— Jonás 4:8
“Él les respondió: Soy hebreo, y temo a Jehová, Dios de los cielos, que hizo el mar y la tierra”
— Jonás 1:9
“Descendí a los cimientos de los montes; La tierra echó sus cerrojos sobre mí para siempre; Mas tú sacaste mi vida de la sepultura, oh Jehová Dios mío”
— Jonás 2:6
“Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y proclama en ella el mensaje que yo te diré”
— Jonás 3:2
“Salió Jonás de la ciudad, y acampó hacia el oriente de la ciudad, y se hizo allí una enramada, y se sentó debajo de ella a la sombra, hasta ver qué acontecería en la ciudad”
— Jonás 4:5
“Aquellos hombres temieron sobremanera, y le dijeron: ¿Por qué has hecho esto? Porque ellos sabían que huía de la presencia de Jehová, pues él se lo había declarado”
— Jonás 1:10
“Ntonces oró Jonás a Jehová su Dios desde el vientre del pez”
— Jonás 2:1
“Sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios fuertemente; y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que hay en sus manos”
— Jonás 3:8
“Pero al venir el alba del día siguiente, Dios preparó un gusano, el cual hirió la calabacera, y se secó”
— Jonás 4:7
“Le dijeron: ¿Qué haremos contigo para que el mar se nos aquiete? Porque el mar se iba embraveciendo más y más”
— Jonás 1:11
“Ntonces dije: Desechado soy de delante de tus ojos; Mas aún veré tu santo templo”
— Jonás 2:4
“¿Quién sabe si se volverá y se arrepentirá Dios, y se apartará del ardor de su ira, y no pereceremos?”
— Jonás 3:9
“¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?”
— Jonás 4:11
“Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí”
— Jonás 1:2