50 Versículos de la Biblia sobre juzgar a las personas

Versículos de la Biblia sobre juzgar a las personas

Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 50 Versículos de la Biblia sobre juzgar a las personas, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.

Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.

La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.

Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!

“No juzguéis, para que no seáis juzgados”

— Mateo 7:1

“No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio”

— Juan 7:24

“Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano”

— Romanos 14:13

“Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro?”

— Santiago 4:12

“No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados”

— Lucas 6:37

“Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios”

— 1 Corintios 4:5

“Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido”

— Mateo 7:2

“Como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella”

— Juan 8:7

“Alejandro el calderero me ha causado muchos males; el Señor le pague conforme a sus hechos”

— 2 Timoteo 4:14

“Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?”

— 1 Pedro 4:17

“Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio”

— Mateo 12:36

“Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio”

— Santiago 2:13

“Mas el que hace injusticia, recibirá la injusticia que hiciere, porque no hay acepción de personas”

— Colosenses 3:25

“Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado”

— Gálatas 6:1

“No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados”

— Lucas 6:37

“Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo”

— Romanos 2:1

“Lla dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más”

— Juan 8:11

“¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?”

— Mateo 7:3

“Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados”

— 1 Corintios 11:31

“Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; Pero Jehová pesa los corazones”

— Proverbios 21:2

“Porque si dijeres: Ciertamente no lo supimos, ¿Acaso no lo entenderá el que pesa los corazones? El que mira por tu alma, él lo conocerá, Y dará al hombre según sus obras”

— Proverbios 24:12

“Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo”

— 2 Corintios 5:10

“No hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta”

— Hebreos 4:13

“Vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras”

— Apocalipsis 20:12

“Tuya, oh Señor, es la misericordia; Porque tú pagas a cada uno conforme a su obra”

— Salmos 62:12

“O Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras”

— Jeremías 17:10

“Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala”

— Eclesiastés 12:14

“Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio”

— Mateo 12:36

“Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo”

— 1 Juan 4:1

“Por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos”

— Hechos 17:31

“Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo”

— 2 Corintios 5:10

“Para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él”

— Judas 1:15

“Los pecados de algunos hombres se hacen patentes antes que ellos vengan a juicio, mas a otros se les descubren después”

— 1 Timoteo 5:24

“L que justifica al impío, y el que condena al justo, Ambos son igualmente abominación a Jehová”

— Proverbios 17:15

“Los hombres malos no entienden el juicio; Mas los que buscan a Jehová entienden todas las cosas”

— Proverbios 28:5

“Le hará entender diligente en el temor de Jehová. No juzgará según la vista de sus ojos, ni argüirá por lo que oigan sus oídos”

— Isaías 11:3

“N el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio”

— Romanos 2:16

“Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios”

— Romanos 3:19

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia”

— 2 Timoteo 3:16

“Xaminadlo todo; retened lo bueno”

— 1 Tesalonicenses 5:21

“Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?”

— 1 Juan 4:20

“N cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie”

— 1 Corintios 2:15

“No participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas”

— Efesios 5:11

“Sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca y está condenado por su propio juicio”

— Tito 3:11

“Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina”

— 2 Pedro 2:1

“Pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y él sabe todas las cosas”

— 1 Juan 3:20

“A sus hijos heriré de muerte, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña la mente y el corazón; y os daré a cada uno según vuestras obras”

— Apocalipsis 2:23

“Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio”

— Mateo 12:36

“Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía”

— Santiago 3:17

“Xaminaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?”

— 2 Corintios 13:5