55 Versículos de la Biblia sobre los abrazos

Versículos de la Biblia sobre los abrazos

Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 55 Versículos de la Biblia sobre los abrazos, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.

Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.

La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.

Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!

“Pero Esaú corrió a su encuentro y le abrazó, y se echó sobre su cuello, y le besó; y lloraron”

— Génesis 33:4

“Levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó”

— Lucas 15:20

“Saludaos unos a otros con ósculo santo”

— 2 Corintios 13:12

“Saludaos los unos a los otros con ósculo santo. Os saludan todas las iglesias de Cristo”

— Romanos 16:16

“Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros”

— Juan 20:19

“Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros”

— Juan 20:26

“Ellas alzaron otra vez su voz y lloraron; y Orfa besó a su suegra, mas Rut se quedó con ella”

— Rut 1:14

“Los judíos tuvieron luz y alegría, y gozo y honra”

— Ester 8:16

“Luego que el muchacho se hubo ido, se levantó David del lado del sur, y se inclinó tres veces postrándose hasta la tierra; y besándose el uno al otro, lloraron el uno con el otro; y David lloró más”

— 1 Samuel 20:41

“Ntonces hubo gran llanto de todos; y echándose al cuello de Pablo, le besaban”

— Hechos 20:37

“Reconociendo la gracia que me había sido dada, Jacobo, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de compañerismo, para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ellos a la circuncisión”

— Gálatas 2:9

“Procura venir antes del invierno. Eubulo te saluda, y Pudente, Lino, Claudia y todos los hermanos”

— 2 Timoteo 4:21

“N gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin habéis revivido vuestro cuidado de mí; de lo cual también estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad”

— Filipenses 4:10

“Saludad a todos los hermanos con ósculo santo”

— 1 Tesalonicenses 5:26

“Saludaos unos a otros con ósculo de amor. Paz sea con todos vosotros los que estáis en Jesucristo. Amén”

— 1 Pedro 5:14

“Tengo muchas cosas que escribiros, pero no he querido hacerlo por medio de papel y tinta, pues espero ir a vosotros y hablar cara a cara, para que nuestro gozo sea cumplido”

— 2 Juan 1:12

“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”

— Apocalipsis 3:20

“Acordaos de los presos, como si estuvierais presos juntamente con ellos; y de los maltratados, como que también vosotros mismos estáis en el cuerpo”

— Hebreos 13:3

“Humillaos delante del Señor, y él os exaltará”

— Santiago 4:10

“Os saludan todos los hermanos. Saludaos los unos a los otros con ósculo santo”

— 1 Corintios 16:20

“Asimismo en la oración de ellos por vosotros, a quienes aman a causa de la superabundante gracia de Dios en vosotros”

— 2 Corintios 9:14

“La salutación de mi propia mano, de Pablo. Acordaos de mis prisiones. La gracia sea con vosotros. Amén”

— Colosenses 4:18

“Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia”

— Filipenses 2:1

“Con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor”

— Efesios 4:2

“Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”

— Efesios 4:32

“Sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto”

— Colosenses 3:14

“Enviamos a Timoteo nuestro hermano, servidor de Dios y colaborador nuestro en el evangelio de Cristo, para confirmaros y exhortaros respecto a vuestra fe”

— 1 Tesalonicenses 3:2

“A las ancianas, como a madres; a las jovencitas, como a hermanas, con toda pureza”

— 1 Timoteo 5:2

“Ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados”

— 1 Pedro 4:8

“Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros”

— 1 Juan 4:11

“Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros”

— 1 Juan 4:12

“Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último”

— Apocalipsis 1:17

“Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono”

— Apocalipsis 3:21

“Nseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”

— Mateo 28:20

“Tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía”

— Marcos 10:16

“Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama”

— Lucas 7:47

“Levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó”

— Lucas 15:20

“Uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado al lado de Jesús”

— Juan 13:23

“No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros”

— Juan 14:18

“Ste es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado”

— Juan 15:12

“O en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado”

— Juan 17:23

“Ntonces hubo gran llanto de todos; y echándose al cuello de Pablo, le besaban”

— Hechos 20:37

“Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros”

— Romanos 12:10

“L amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece”

— 1 Corintios 13:4

“Me gozo de que en todo tengo confianza en vosotros”

— 2 Corintios 7:16

“Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros”

— Gálatas 5:13

“Sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo”

— Efesios 4:15

“Como me es justo sentir esto de todos vosotros, por cuanto os tengo en el corazón; y en mis prisiones, y en la defensa y confirmación del evangelio, todos vosotros sois participantes conmigo de la gracia”

— Filipenses 1:7

“La paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos”

— Colosenses 3:15

“Pero acerca del amor fraternal no tenéis necesidad de que os escriba, porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis unos a otros”

— 1 Tesalonicenses 4:9

“Considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras”

— Hebreos 10:24

“¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas”

— Santiago 5:13

“Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables”

— 1 Pedro 3:8

“Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad”

— 1 Juan 3:18

“Ahora te ruego, señora, no como escribiéndote un nuevo mandamiento, sino el que hemos tenido desde el principio, que nos amemos unos a otros”

— 2 Juan 1:5