Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 54 Versículos de la Biblia sobre la comida y el compañerismo, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.
Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.
La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.
Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!
“Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios”
— 1 Corintios 10:31
“Pero mirad que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero para los débiles”
— 1 Corintios 8:9
“Perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón”
— Hechos 2:46
“Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo”
— Romanos 14:17
“Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias”
— 1 Timoteo 4:4
“De hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios”
— Hebreos 13:16
“Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”
— Mateo 18:20
“Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás”
— Juan 6:35
“Gustad, y ved que es bueno Jehová; Dichoso el hombre que confía en él”
— Salmos 34:8
“Aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les dio”
— Lucas 24:30
“Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando”
— Salmos 23:5
“La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales”
— Colosenses 3:16
“L primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba, habiendo de salir al día siguiente; y alargó el discurso hasta la medianoche”
— Hechos 20:7
“Cuando, pues, os reunís vosotros, esto no es comer la cena del Señor”
— 1 Corintios 11:20
“Mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo”
— Mateo 26:26
“Oyendo esto uno de los que estaban sentados con él a la mesa, le dijo: Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios”
— Lucas 14:15
“Les dijo Jesús: Venid, comed. Y ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: ¿Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor”
— Juan 21:12
“A, y come tu pan con gozo, y bebe tu vino con alegre corazón; porque tus obras ya son agradables a Dios”
— Eclesiastés 9:7
“Venid, comed mi pan, Y bebed del vino que yo he mezclado”
— Proverbios 9:5
“Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado”
— 1 Juan 1:7
“Mas no extendió su mano sobre los príncipes de los hijos de Israel; y vieron a Dios, y comieron y bebieron”
— Éxodo 24:11
“La carne del sacrificio de paz en acción de gracias se comerá en el día que fuere ofrecida; no dejarán de ella nada para otro día”
— Levítico 7:15
“Comeréis allí delante de Jehová vuestro Dios, y os alegraréis, vosotros y vuestras familias, en toda obra de vuestras manos en la cual Jehová tu Dios te hubiere bendecido”
— Deuteronomio 12:7
“Sta es, pues, la ley del nazareo el día que se cumpliere el tiempo de su nazareato: Vendrá a la puerta del tabernáculo de reunión”
— Números 6:13
“Porque sacia al alma menesterosa, Y llena de bien al alma hambrienta”
— Salmos 107:9
“A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche”
— Isaías 55:1
“El alma del sacerdote satisfaré con abundancia, y mi pueblo será saciado de mi bien, dice Jehová”
— Jeremías 31:14
“Comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros; y nunca jamás será mi pueblo avergonzado”
— Joel 2:26
“Volvió a enviar otros siervos, diciendo: Decid a los convidados: He aquí, he preparado mi comida; mis toros y animales engordados han sido muertos, y todo está dispuesto; venid a las bodas”
— Mateo 22:4
“De cierto os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo en el reino de Dios”
— Marcos 14:25
“Tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí”
— Lucas 22:19
“Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que estos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Él le dijo: Apacienta mis corderos”
— Juan 21:15
“Perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones”
— Hechos 2:42
“Compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad”
— Romanos 12:13
“Reconociendo la gracia que me había sido dada, Jacobo, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de compañerismo, para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ellos a la circuncisión”
— Gálatas 2:9
“Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios”
— Efesios 2:19
“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”
— Filipenses 4:19
“Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno”
— Colosenses 4:6
“A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos”
— 1 Timoteo 6:17
“Quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras”
— Tito 2:14
“No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles”
— Hebreos 13:2
“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”
— Apocalipsis 3:20
“El ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios”
— Apocalipsis 19:9
“Él hace producir el heno para las bestias, Y la hierba para el servicio del hombre, Sacando el pan de la tierra”
— Salmos 104:14
“Mejor es la comida de legumbres donde hay amor, Que de buey engordado donde hay odio”
— Proverbios 15:17
“También que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor”
— Eclesiastés 3:13
“¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no sacia? Oídme atentamente, y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura”
— Isaías 55:2
“Serán completamente saciados de la grosura de tu casa, Y tú los abrevarás del torrente de tus delicias”
— Salmos 36:8
“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados”
— Mateo 5:6
“Él les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis”
— Juan 4:32
“O soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo”
— Juan 6:51
“Compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad”
— Romanos 12:13
“La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?”
— 1 Corintios 10:16
“Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre”
— 2 Corintios 9:7