50 Versículos de la Biblia sobre la perforación

Versículos de la Biblia sobre la perforación

Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 50 Versículos de la Biblia sobre la perforación, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.

Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.

La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.

Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!

“Se quemó el fuelle, por el fuego se ha consumido el plomo; en vano fundió el fundidor, pues la escoria no se ha arrancado”

— Jeremías 6:29

“No haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna. Yo Jehová”

— Levítico 19:28

“Hijos sois de Jehová vuestro Dios; no os sajaréis, ni os raparéis a causa de muerto”

— Deuteronomio 14:1

“No harán tonsura en su cabeza, ni raerán la punta de su barba, ni en su carne harán rasguños”

— Levítico 21:5

“Sus puertas se entristecerán y enlutarán, y ella, desamparada, se sentará en tierra”

— Isaías 3:26

“Morirán en esta tierra grandes y pequeños; no se enterrarán, ni los plañirán, ni se rasgarán ni se raerán los cabellos por ellos”

— Jeremías 16:6

“No harán tonsura en su cabeza, ni raerán la punta de su barba, ni en su carne harán rasguños”

— Levítico 21:5

“Puse joyas en tu nariz, y zarcillos en tus orejas, y una hermosa diadema en tu cabeza”

— Ezequiel 16:12

“Hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente”

— Apocalipsis 13:16

“Que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre”

— Apocalipsis 13:17

“El tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano”

— Apocalipsis 14:9

“El humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre”

— Apocalipsis 14:11

“Vi también como un mar de vidrio mezclado con fuego; y a los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca y el número de su nombre, en pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios”

— Apocalipsis 15:2

“Vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años”

— Apocalipsis 20:4

“¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?”

— 1 Corintios 6:19

“Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios”

— 1 Corintios 10:31

“Por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos”

— 2 Corintios 5:15

“De aquí en adelante nadie me cause molestias; porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús”

— Gálatas 6:17

“Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos”

— 1 Timoteo 2:9

“Porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera”

— 1 Timoteo 4:8

“La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz”

— Mateo 6:22

“Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos”

— Mateo 23:5

“Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón”

— Lucas 12:34

“Desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas”

— Lucas 21:26

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”

— Juan 3:16

“L ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”

— Juan 10:10

“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”

— Juan 14:27

“Ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas”

— Hechos 17:25

“N todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir”

— Hechos 20:35

“Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional”

— Romanos 12:1

“Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir”

— Romanos 8:38

“Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios”

— 1 Corintios 10:31

“Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria”

— 2 Corintios 4:17

“(porque por fe andamos, no por vista)”

— 2 Corintios 5:7

“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”

— Efesios 2:10

“Tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios”

— Efesios 6:17

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”

— Filipenses 4:13

“Todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres”

— Colosenses 3:23

“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús”

— 1 Tesalonicenses 5:18

“Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre”

— Hebreos 13:15

“Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman”

— Santiago 1:12

“Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros”

— Santiago 4:7

“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar”

— 1 Pedro 5:8

“L Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”

— 2 Pedro 3:9

“No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida”

— Apocalipsis 2:10

“Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra”

— Apocalipsis 3:10

“Ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte”

— Apocalipsis 12:11

“En su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES”

— Apocalipsis 19:16

“Njugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron”

— Apocalipsis 21:4

“No habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán”

— Apocalipsis 22:3