Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 48 Versículos de la Biblia sobre las lágrimas, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.
Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.
La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.
Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!
“Mis huidas tú has contado; Pon mis lágrimas en tu redoma; ¿No están ellas en tu libro?”
— Salmos 56:8
“Njugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron”
— Apocalipsis 21:4
“Jesús lloró”
— Juan 11:35
“Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán”
— Salmos 126:5
“Porque un momento será su ira, Pero su favor dura toda la vida. Por la noche durará el lloro, Y a la mañana vendrá la alegría”
— Salmos 30:5
“Destruirá a la muerte para siempre; y enjugará Jehová el Señor toda lágrima de todos los rostros; y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra; porque Jehová lo ha dicho”
— Isaías 25:8
“Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu”
— Salmos 34:18
“Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación”
— Mateo 5:4
“Él sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas”
— Salmos 147:3
“Chando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros”
— 1 Pedro 5:7
“Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento”
— Salmos 23:4
“Porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos”
— Apocalipsis 7:17
“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”
— Isaías 41:10
“Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas”
— Salmos 126:6
“No escondas de mí tu rostro en el día de mi angustia; Inclina a mí tu oído; Apresúrate a responderme el día que te invocare”
— Salmos 102:2
“Desfallecieron mis ojos por tu palabra, Diciendo: ¿Cuándo me consolarás?”
— Salmos 119:82
“Vuelve, y di a Ezequías, príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová, el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas; he aquí que yo te sano; al tercer día subirás a la casa de Jehová”
— 2 Reyes 20:5
“Me he consumido a fuerza de gemir; Todas las noches inundo de llanto mi lecho, Riego mi cama con mis lágrimas”
— Salmos 6:6
“Le dijeron: Mujer, ¿por qué lloras? Les dijo: Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto”
— Juan 20:13
“Tendrá misericordia del pobre y del menesteroso, Y salvará la vida de los pobres”
— Salmos 72:13
“Desfallecieron mis ojos por tu palabra, Diciendo: ¿Cuándo me consolarás?”
— Salmos 119:82
“A ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya”
— Isaías 61:3
“Mas ahora que ha muerto, ¿para qué he de ayunar? ¿Podré yo hacerle volver? Yo voy a él, mas él no volverá a mí”
— 2 Samuel 12:23
“Ríos de agua descendieron de mis ojos, Porque no guardaban tu ley”
— Salmos 119:136
“Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado”
— Hebreos 4:15
“Se deshace mi alma de ansiedad; Susténtame según tu palabra”
— Salmos 119:28
“¡Oh, si mi cabeza se hiciese aguas, y mis ojos fuentes de lágrimas, para que llore día y noche los muertos de la hija de mi pueblo”
— Jeremías 9:1
“Señor, delante de ti están todos mis deseos, Y mi suspiro no te es oculto”
— Salmos 38:9
“Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, Mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios?”
— Salmos 42:3
“Desfallecieron mis ojos por tu palabra, Diciendo: ¿Cuándo me consolarás?”
— Salmos 119:82
“Irán con lloro, mas con misericordia los haré volver, y los haré andar junto a arroyos de aguas, por camino derecho en el cual no tropezarán; porque soy a Israel por padre, y Efraín es mi primogénito”
— Jeremías 31:9
“Desfallecieron mis ojos por tu palabra, Diciendo: ¿Cuándo me consolarás?”
— Salmos 119:82
“Desfallecieron mis ojos por tu palabra, Diciendo: ¿Cuándo me consolarás?”
— Salmos 119:82
“Derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito”
— Zacarías 12:10
“De cierto, de cierto os digo, que vosotros lloraréis y lamentaréis, y el mundo se alegrará; pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo”
— Juan 16:20
“Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa”
— Mateo 6:16
“Desfallecieron mis ojos por tu palabra, Diciendo: ¿Cuándo me consolarás?”
— Salmos 119:82
“Afligíos, y lamentad, y llorad. Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza”
— Santiago 4:9
“Disputadores son mis amigos; Mas ante Dios derramaré mis lágrimas”
— Job 16:20
“Desfallecieron mis ojos por tu palabra, Diciendo: ¿Cuándo me consolarás?”
— Salmos 119:82
“Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán”
— Salmos 126:5
“Porque estoy como el odre al humo; Pero no he olvidado tus estatutos”
— Salmos 119:83
“Mas a mí, afligido y miserable, Tu salvación, oh Dios, me ponga en alto”
— Salmos 69:29
“Si tu ley no hubiese sido mi delicia, Ya en mi aflicción hubiera perecido”
— Salmos 119:92
“Tuyo soy yo, sálvame, Porque he buscado tus mandamientos”
— Salmos 119:94
“Njugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron”
— Apocalipsis 21:4
“Desfallecieron mis ojos por tu palabra, Diciendo: ¿Cuándo me consolarás?”
— Salmos 119:82
“Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte”
— 2 Corintios 7:10