49 Versículos de la Biblia sobre compartir buenas noticias

Versículos de la Biblia sobre compartir buenas noticias

Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 49 Versículos de la Biblia sobre compartir buenas noticias, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.

Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.

La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.

Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!

“Les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura”

— Marcos 16:15

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”

— Mateo 28:19

“Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”

— Hechos 1:8

“¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?”

— Romanos 10:14

“Que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina”

— 2 Timoteo 4:2

“Si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro”

— Colosenses 1:23

“Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio”

— 1 Corintios 9:16

“Proclamad entre las naciones su gloria, En todos los pueblos sus maravillas”

— Salmos 96:3

“¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sion: Tu Dios reina”

— Isaías 52:7

“Yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado”

— Mateo 10:7

“Muchos de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer, que daba testimonio diciendo: Me dijo todo lo que he hecho”

— Juan 4:39

“Vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio”

— Juan 15:27

“Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio”

— Hechos 8:4

“La palabra del Señor se difundía por toda aquella provincia”

— Hechos 13:49

“Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios”

— 2 Corintios 5:20

“¿Qué, pues? Que no obstante, de todas maneras, o por pretexto o por verdad, Cristo es anunciado; y en esto me gozo, y me gozaré aún”

— Filipenses 1:18

“Tan grande es nuestro afecto por vosotros, que hubiéramos querido entregaros no solo el evangelio de Dios, sino también nuestras propias vidas; porque habéis llegado a sernos muy queridos”

— 1 Tesalonicenses 2:8

“Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros”

— 2 Timoteo 2:2

“Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres”

— Tito 2:11

“Díganlo los redimidos de Jehová, Los que ha redimido del poder del enemigo”

— Salmos 107:2

“L Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel”

— Isaías 61:1

“L Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos”

— Lucas 4:18

“Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios”

— Hechos 20:24

“Sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros”

— 1 Pedro 3:15

“Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego”

— Romanos 1:16

“Que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación”

— 2 Corintios 5:19

“Será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin”

— Mateo 24:14

“Es necesario que el evangelio sea predicado antes a todas las naciones”

— Marcos 13:10

“Saliendo, pasaban por todas las aldeas, anunciando el evangelio y sanando por todas partes”

— Lucas 9:6

“Mas no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos”

— Juan 17:20

“Todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo”

— Hechos 5:42

“Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio”

— Hechos 16:10

“Por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio”

— Efesios 6:19

“Orando también al mismo tiempo por nosotros, para que el Señor nos abra puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo, por el cual también estoy preso”

— Colosenses 4:3

“Ntre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza”

— 1 Timoteo 4:13

“Del cual yo fui constituido predicador, apóstol y maestro de los gentiles”

— 2 Timoteo 1:11

“Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre”

— Hebreos 13:15

“Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos”

— Santiago 1:22

“Porque por esto también ha sido predicado el evangelio a los muertos, para que sean juzgados en carne según los hombres, pero vivan en espíritu según Dios”

— 1 Pedro 4:6

“Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo”

— Apocalipsis 14:6

“Alabad a Jehová, invocad su nombre; Dad a conocer sus obras en los pueblos”

— Salmos 105:1

“Cantad a Jehová cántico nuevo; Cantad a Jehová, toda la tierra”

— Salmos 96:1

“Ste vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él”

— Juan 1:7

“Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas”

— Juan 21:17

“Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas”

— Hechos 2:41

“Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios”

— Hechos 4:31

“Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio”

— Hechos 8:4

“Pero había entre ellos unos varones de Chipre y de Cirene, los cuales, cuando entraron en Antioquía, hablaron también a los griegos, anunciando el evangelio del Señor Jesús”

— Hechos 11:20

“De esta manera me esforcé a predicar el evangelio, no donde Cristo ya hubiese sido nombrado, para no edificar sobre fundamento ajeno”

— Romanos 15:20