Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 51 Versículos de la Biblia sobre cortar el cabello, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.
Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.
La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.
Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!
“No haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna. Yo Jehová”
— Levítico 19:28
“No harán tonsura en su cabeza, ni raerán la punta de su barba, ni en su carne harán rasguños”
— Levítico 21:5
“Todo el tiempo del voto de su nazareato no pasará navaja sobre su cabeza; hasta que sean cumplidos los días de su apartamiento a Jehová, será santo; dejará crecer su cabello”
— Números 6:5
“La naturaleza misma ¿no os enseña que al varón le es deshonroso dejarse crecer el cabello?”
— 1 Corintios 11:14
“Hijos sois de Jehová vuestro Dios; no os sajaréis, ni os raparéis a causa de muerto”
— Deuteronomio 14:1
“No harán tonsura en su cabeza, ni raerán la punta de su barba, ni en su carne harán rasguños”
— Levítico 21:5
“Morirán en esta tierra grandes y pequeños; no se enterrarán, ni los plañirán, ni se rasgarán ni se raerán los cabellos por ellos”
— Jeremías 16:6
“Que venían unos hombres de Siquem, de Silo y de Samaria, ochenta hombres, raída la barba y rotas las ropas, y rasguñados, y traían en sus manos ofrenda e incienso para llevar a la casa de Jehová”
— Jeremías 41:5
“No había en todo Israel ninguno tan alabado por su hermosura como Absalón; desde la planta de su pie hasta su coronilla no había en él defecto”
— 2 Samuel 14:25
“No se raparán su cabeza, ni dejarán crecer su cabello, sino que lo recortarán solamente”
— Ezequiel 44:20
“En lugar de los perfumes aromáticos vendrá hediondez; y cuerda en lugar de cinturón, y cabeza rapada en lugar de la compostura del cabello; en lugar de ropa de gala ceñimiento de cilicio, y quemadura en vez de hermosura”
— Isaías 3:24
“No es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz”
— 2 Corintios 11:14
“Pues aun vuestros cabellos están todos contados”
— Mateo 10:30
“Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego”
— Apocalipsis 1:14
“Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo”
— Apocalipsis 19:12
“Ntonces Jacob dijo a su familia y a todos los que con él estaban: Quitad los dioses ajenos que hay entre vosotros, y limpiaos, y mudad vuestros vestidos”
— Génesis 35:2
“Ntonces Faraón envió y llamó a José. Y lo sacaron apresuradamente de la cárcel, y se afeitó, y mudó sus vestidos, y vino a Faraón”
— Génesis 41:14
“Ntonces alzó el cocinero una espaldilla, con lo que estaba sobre ella, y la puso delante de Saúl. Y Samuel dijo: He aquí lo que estaba reservado; ponlo delante de ti y come, porque para esta ocasión se te guardó, cuando dije: Yo he convidado al pueblo. Y Saúl comió aquel día con Samuel”
— 1 Samuel 9:24
“Cuando se cortaba el cabello (lo cual hacía al fin de cada año, pues le causaba molestia, y por eso se lo cortaba), pesaba el cabello de su cabeza doscientos siclos de peso real”
— 2 Samuel 14:26
“Le descubrió, pues, todo su corazón, y le dijo: Nunca a mi cabeza llegó navaja; porque soy nazareo de Dios desde el vientre de mi madre. Si fuere rapado, mi fuerza se apartará de mí, y me debilitaré y seré como todos los hombres”
— Jueces 16:17
“Ellos clamaban a grandes voces, y se sajaban con cuchillos y con lancetas conforme a su costumbre, hasta chorrear la sangre sobre ellos”
— 1 Reyes 18:28
“Siempre, de día y de noche, andaba dando voces en los montes y en los sepulcros, e hiriéndose con piedras”
— Marcos 5:5
“Estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume”
— Lucas 7:38
“Vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; mas esta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos”
— Lucas 7:44
“El que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir”
— Juan 11:44
“Mas Pablo, habiéndose detenido aún muchos días allí, después se despidió de los hermanos y navegó a Siria, y con él Priscila y Aquila, habiéndose rapado la cabeza en Cencrea, porque tenía hecho voto”
— Hechos 18:18
“Tómalos contigo, purifícate con ellos, y paga sus gastos para que se rasuren la cabeza; y todos comprenderán que no hay nada de lo que se les informó acerca de ti, sino que tú también andas ordenadamente, guardando la ley”
— Hechos 21:24
“Pero toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, afrenta su cabeza; porque lo mismo es que si se hubiese rapado”
— 1 Corintios 11:5
“Porque si la mujer no se cubre, que se corte también el cabello; y si le es vergonzoso a la mujer cortarse el cabello o raparse, que se cubra”
— 1 Corintios 11:6
“Porque el varón no debe cubrirse la cabeza, pues él es imagen y gloria de Dios; pero la mujer es gloria del varón”
— 1 Corintios 11:7
“La naturaleza misma ¿no os enseña que al varón le es deshonroso dejarse crecer el cabello?”
— 1 Corintios 11:14
“Ntonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró”
— Job 1:20
“Los cuales, alzando los ojos desde lejos, no lo conocieron, y lloraron a gritos; y cada uno de ellos rasgó su manto, y los tres esparcieron polvo sobre sus cabezas hacia el cielo”
— Job 2:12
“¿Lo tomará alguno cuando está vigilante, Y horadará su nariz?”
— Job 40:24
“¿Jugarás con él como con pájaro, O lo atarás para tus niñas?”
— Job 41:5
“Porque no tienen congojas por su muerte, Pues su vigor está entero”
— Salmos 73:4
“He aquí que tú eres hermosa, amiga mía; he aquí que tú eres hermosa; Tus ojos entre tus guedejas como de paloma; Tus cabellos como manada de cabras Que se recuestan en las laderas de Galaad”
— Cantares 4:1
“Su cabeza como oro finísimo; Sus cabellos crespos, negros como el cuervo”
— Cantares 5:11
“Como cachos de granada son tus mejillas Detrás de tu velo”
— Cantares 6:7
“Ntonces David se levantó de la tierra, y se lavó y se ungió, y cambió sus ropas, y entró a la casa de Jehová, y adoró. Después vino a su casa, y pidió, y le pusieron pan, y comió”
— 2 Samuel 12:20
“No había en todo Israel ninguno tan alabado por su hermosura como Absalón; desde la planta de su pie hasta su coronilla no había en él defecto”
— 2 Samuel 14:25
“También Mefi-boset hijo de Saúl descendió a recibir al rey; no había lavado sus pies, ni había cortado su barba, ni tampoco había lavado sus vestidos, desde el día en que el rey salió hasta el día en que volvió en paz”
— 2 Samuel 19:24
“Después de esto Mardoqueo volvió a la puerta real, y Amán se dio prisa para irse a su casa, apesadumbrado y cubierta su cabeza”
— Ester 6:12
“Salió Mardoqueo de delante del rey con vestido real de azul y blanco, y una gran corona de oro, y un manto de lino y púrpura. La ciudad de Susa entonces se alegró y regocijó”
— Ester 8:15
“Mejor es oír la reprensión del sabio que la canción de los necios”
— Eclesiastés 7:5
“N aquel tiempo habló Jehová por medio de Isaías hijo de Amoz, diciendo: Ve y quita el cilicio de tus lomos, y descalza las sandalias de tus pies. Y lo hizo así, andando desnudo y descalzo”
— Isaías 20:2
“Di mi cuerpo a los heridores, y mis mejillas a los que me mesaban la barba; no escondí mi rostro de injurias y de esputos”
— Isaías 50:6
“Corta tu cabello, y arrójalo, y levanta llanto sobre las alturas; porque Jehová ha aborrecido y dejado la generación objeto de su ira”
— Jeremías 7:29
“Que venían unos hombres de Siquem, de Silo y de Samaria, ochenta hombres, raída la barba y rotas las ropas, y rasguñados, y traían en sus manos ofrenda e incienso para llevar a la casa de Jehová”
— Jeremías 41:5
“Con todas tus abominaciones y tus fornicaciones no te has acordado de los días de tu juventud, cuando estabas desnuda y descubierta, cuando estabas envuelta en tu sangre”
— Ezequiel 16:22
“Se juntaron los sátrapas, los gobernadores, los capitanes y los consejeros del rey, para mirar a estos varones, cómo el fuego no había tenido poder alguno sobre sus cuerpos, ni aun el cabello de sus cabezas se había quemado; sus ropas estaban intactas, y ni siquiera olor de fuego tenían”
— Daniel 3:27