36 Versículos de la Biblia sobre el alcohol y las drogas

Versículos de la Biblia sobre el alcohol y las drogas

Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 36 Versículos de la Biblia sobre el alcohol y las drogas, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.

Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.

La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.

Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!

“No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu”

— Efesios 5:18

“L vino es escarnecedor, la sidra alborotadora, Y cualquiera que por ellos yerra no es sabio”

— Proverbios 20:1

“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar”

— 1 Pedro 5:8

“Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios”

— 1 Corintios 10:31

“Emos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia”

— Romanos 13:13

“Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros”

— Santiago 4:7

“Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios”

— 2 Corintios 7:1

“¡Ay de los que se levantan de mañana para seguir la embriaguez; que se están hasta la noche, hasta que el vino los enciende”

— Isaías 5:11

“Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día”

— Lucas 21:34

“Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas”

— 1 Timoteo 3:8

“No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres”

— 1 Corintios 15:33

“Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo”

— 1 Juan 2:16

“Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil”

— Mateo 26:41

“Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor”

— 2 Timoteo 2:22

“No estés con los bebedores de vino, Ni con los comedores de carne”

— Proverbios 23:20

“Todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él”

— Colosenses 3:17

“Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna”

— 1 Corintios 6:12

“Que cuando vuelva, me humille Dios entre vosotros, y quizá tenga que llorar por muchos de los que antes han pecado, y no se han arrepentido de la inmundicia y fornicación y lascivia que han cometido”

— 2 Corintios 12:21

“Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien”

— Tito 2:3

“¡Bienaventurada tú, tierra, cuando tu rey es hijo de nobles, y tus príncipes comen a su hora, para reponer sus fuerzas y no para beber”

— Eclesiastés 10:17

“Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías”

— 1 Pedro 4:3

“No mires al vino cuando rojea, Cuando resplandece su color en la copa. Se entra suavemente”

— Proverbios 23:31

“Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite”

— Romanos 14:21

“A no bebas agua, sino usa de un poco de vino por causa de tu estómago y de tus frecuentes enfermedades”

— 1 Timoteo 5:23

“Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías”

— 1 Pedro 4:3

“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?”

— 2 Corintios 6:14

“Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil”

— Mateo 26:41

“L vino es escarnecedor, la sidra alborotadora, Y cualquiera que por ellos yerra no es sabio”

— Proverbios 20:1

“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar”

— 1 Corintios 10:13

“Hablaban contra mí los que se sentaban a la puerta, Y me zaherían en sus canciones los bebedores”

— Salmos 69:12

“Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes”

— Efesios 4:29

“La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales”

— Colosenses 3:16

“Pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación”

— 1 Tesalonicenses 4:3

“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia”

— 2 Timoteo 3:16

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”

— 2 Corintios 5:17

“Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios”

— 1 Corintios 10:31