51 Versículos de la Biblia sobre el petróleo

Versículos de la Biblia sobre el petróleo

Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 51 Versículos de la Biblia sobre el petróleo, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.

Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.

La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.

Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!

“¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor”

— Santiago 5:14

“Echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos, y los sanaban”

— Marcos 6:13

“Acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él”

— Lucas 10:34

“Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando”

— Salmos 23:5

“Tomarás especias finas: de mirra excelente quinientos siclos, y de canela aromática la mitad, esto es, doscientos cincuenta, de cálamo aromático doscientos cincuenta”

— Éxodo 30:23

“Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite”

— Mateo 25:3

“Mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas”

— Mateo 25:4

“Dicho esto, escupió en tierra, e hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo los ojos del ciego”

— Juan 9:6

“Ntonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume”

— Juan 12:3

“La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera”

— Apocalipsis 21:23

“Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero”

— Apocalipsis 22:1

“No ungiste mi cabeza con aceite; mas esta ha ungido con perfume mis pies”

— Lucas 7:46

“Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo este anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él”

— Hechos 10:38

“Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. Se levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá”

— 1 Samuel 16:13

“El vino que alegra el corazón del hombre, El aceite que hace brillar el rostro, Y el pan que sustenta la vida del hombre”

— Salmos 104:15

“Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga; no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite”

— Isaías 1:6

“Pero tú aumentarás mis fuerzas como las del búfalo; Seré ungido con aceite fresco”

— Salmos 92:10

“Tesoro precioso y aceite hay en la casa del sabio; Mas el hombre insensato todo lo disipa”

— Proverbios 21:20

“L ungüento y el perfume alegran el corazón, Y el cordial consejo del amigo, al hombre”

— Proverbios 27:9

“A más del olor de tus suaves ungüentos, Tu nombre es como ungüento derramado; Por eso las doncellas te aman”

— Cantares 1:3

“¡Cuán hermosos son tus amores, hermana, esposa mía! ¡Cuánto mejores que el vino tus amores, Y el olor de tus ungüentos que todas las especias aromáticas”

— Cantares 4:10

“O vine a mi huerto, oh hermana, esposa mía; He recogido mi mirra y mis aromas; He comido mi panal y mi miel, Mi vino y mi leche he bebido. Comed, amigos; bebed en abundancia, oh amados”

— Cantares 5:1

“N todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza”

— Eclesiastés 9:8

“¿Para qué a mí este incienso de Sabá, y la buena caña olorosa de tierra lejana? Vuestros holocaustos no son aceptables, ni vuestros sacrificios me agradan”

— Jeremías 6:20

“¿No hay bálsamo en Galaad? ¿No hay allí médico? ¿Por qué, pues, no hubo medicina para la hija de mi pueblo?”

— Jeremías 8:22

“Sube a Galaad, y toma bálsamo, virgen hija de Egipto; por demás multiplicarás las medicinas; no hay curación para ti”

— Jeremías 46:11

“No nos librará el asirio; no montaremos en caballos, ni nunca más diremos a la obra de nuestras manos: Dioses nuestros; porque en ti el huérfano alcanzará misericordia”

— Oseas 14:3

“Hablé aún de nuevo, y le dije: ¿Qué significan las dos ramas de olivo que por medio de dos tubos de oro vierten de sí aceite como oro?”

— Zacarías 4:12

“Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro”

— Mateo 6:17

“Ntonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo”

— Mateo 25:1

“Vino a él una mujer, con un vaso de alabastro de perfume de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de él, estando sentado a la mesa”

— Mateo 26:7

“Pero estando él en Betania, en casa de Simón el leproso, y sentado a la mesa, vino una mujer con un vaso de alabastro de perfume de nardo puro de mucho precio; y quebrando el vaso de alabastro, se lo derramó sobre su cabeza”

— Marcos 14:3

“No ungiste mi cabeza con aceite; mas esta ha ungido con perfume mis pies”

— Lucas 7:46

“Acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él”

— Lucas 10:34

“L que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva”

— Juan 7:38

“L ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”

— Juan 10:10

“De cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán”

— Hechos 2:18

“Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo este anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él”

— Hechos 10:38

“Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo”

— Romanos 11:17

“L cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones”

— 2 Corintios 1:22

“Mas el que nos hizo para esto mismo es Dios, quien nos ha dado las arras del Espíritu”

— 2 Corintios 5:5

“N él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa”

— Efesios 1:13

“Andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante”

— Efesios 5:2

“Pero todo lo he recibido, y tengo abundancia; estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis; olor fragante, sacrificio acepto, agradable a Dios”

— Filipenses 4:18

“A no bebas agua, sino usa de un poco de vino por causa de tu estómago y de tus frecuentes enfermedades”

— 1 Timoteo 5:23

“Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, Por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros”

— Hebreos 1:9

“¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor”

— Santiago 5:14

“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”

— 1 Pedro 2:9

“Cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos”

— Apocalipsis 5:8

“El ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto”

— Apocalipsis 8:5

“Las naciones que hubieren sido salvas andarán a la luz de ella; y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor a ella”

— Apocalipsis 21:24