48 Versículos de la Biblia sobre el Santuario

Versículos de la Biblia sobre el Santuario

Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 48 Versículos de la Biblia sobre el Santuario, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.

Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.

La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.

Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!

“Harán un santuario para mí, y habitaré en medio de ellos”

— Éxodo 25:8

“L que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente”

— Salmos 91:1

“¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo”

— 2 Corintios 6:16

“Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones”

— Salmos 46:1

“¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?”

— 1 Corintios 3:16

“No vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero”

— Apocalipsis 21:22

“O los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos”

— Isaías 56:7

“Les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones”

— Mateo 21:13

“N la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros”

— Juan 14:2

“Una cosa he demandado a Jehová, esta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo”

— Salmos 27:4

“Para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad”

— 1 Timoteo 3:15

“Andaré entre vosotros, y yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo”

— Levítico 26:12

“Si bien el Altísimo no habita en templos hechos de mano, como dice el profeta”

— Hechos 7:48

“Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré”

— 2 Corintios 6:17

“Oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios”

— Apocalipsis 21:3

“Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalén tomaréis consuelo”

— Isaías 66:13

“Diciéndoles: Escrito está: Mi casa es casa de oración; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones”

— Lucas 19:46

“¿Es cueva de ladrones delante de vuestros ojos esta casa sobre la cual es invocado mi nombre? He aquí que también yo lo veo, dice Jehová”

— Jeremías 7:11

“Hasta que entrando en el santuario de Dios, Comprendí el fin de ellos”

— Salmos 73:17

“Tenemos un altar, del cual no tienen derecho de comer los que sirven al tabernáculo”

— Hebreos 13:10

“Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”

— Mateo 18:20

“Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, Que habitar en las moradas de maldad”

— Salmos 84:10

“Ntonces él será por santuario; pero a las dos casas de Israel, por piedra para tropezar, y por tropezadero para caer, y por lazo y por red al morador de Jerusalén”

— Isaías 8:14

“O seré para ella, dice Jehová, muro de fuego en derredor, y para gloria estaré en medio de ella”

— Zacarías 2:5

“Ciertamente no he habitado en casas desde el día en que saqué a los hijos de Israel de Egipto hasta hoy, sino que he andado en tienda y en tabernáculo”

— 2 Samuel 7:6

“Abridme las puertas de la justicia; Entraré por ellas, alabaré a JAH”

— Salmos 118:19

“Si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová”

— Josué 24:15

“Sino que el lugar que Jehová vuestro Dios escogiere de entre todas vuestras tribus, para poner allí su nombre para su habitación, ese buscaréis, y allá iréis”

— Deuteronomio 12:5

“Mas yo por la abundancia de tu misericordia entraré en tu casa; Adoraré hacia tu santo templo en tu temor”

— Salmos 5:7

“Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren”

— Juan 4:24

“El Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial. A él sea gloria por los siglos de los siglos. Amén”

— 2 Timoteo 4:18

“Dad a Jehová la gloria debida a su nombre; Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad”

— Salmos 29:2

“Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios”

— Hebreos 9:24

“Vendrán muchas naciones, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, y a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas; porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová”

— Miqueas 4:2

“El templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo”

— Apocalipsis 11:19

“Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”

— Jeremías 33:3

“Bienaventurado el que tú escogieres y atrajeres a ti, Para que habite en tus atrios; Seremos saciados del bien de tu casa, De tu santo templo”

— Salmos 65:4

“Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer”

— Lucas 4:16

“Levantándose el rey David, puesto en pie dijo: Oídme, hermanos míos, y pueblo mío. Yo tenía el propósito de edificar una casa en la cual reposara el arca del pacto de Jehová, y para el estrado de los pies de nuestro Dios; y había ya preparado todo para edificar”

— 1 Crónicas 28:2

“Porque ahora he elegido y santificado esta casa, para que esté en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre”

— 2 Crónicas 7:16

“Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo?”

— Salmos 15:1

“Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público”

— Mateo 6:6

“L Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas”

— Hechos 17:24

“O me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos”

— Salmos 122:1

“Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos”

— Apocalipsis 7:15

“Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo”

— 1 Pedro 2:5

“N aquel tiempo hizo Josué un juramento, diciendo: Maldito delante de Jehová el hombre que se levantare y reedificare esta ciudad de Jericó. Sobre su primogénito eche los cimientos de ella, y sobre su hijo menor asiente sus puertas”

— Josué 6:26

“Mira a Sion, ciudad de nuestras fiestas solemnes; tus ojos verán a Jerusalén, morada de quietud, tienda que no será desarmada, ni serán arrancadas sus estacas, ni ninguna de sus cuerdas será rota”

— Isaías 33:20