46 Versículos de la Biblia sobre el Templo del Espíritu Santo

Versículos de la Biblia sobre el Templo del Espíritu Santo

Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 46 Versículos de la Biblia sobre el Templo del Espíritu Santo, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.

Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.

La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.

Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!

“¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?”

— 1 Corintios 6:19

“¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?”

— 1 Corintios 3:16

“¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo”

— 2 Corintios 6:16

“N quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor”

— Efesios 2:21

“Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo”

— 1 Pedro 2:5

“Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que mora en nosotros”

— 2 Timoteo 1:14

“L Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas”

— Hechos 17:24

“L Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros”

— Juan 14:17

“Si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros”

— Romanos 8:11

“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”

— Gálatas 2:20

“A quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria”

— Colosenses 1:27

“La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén”

— 2 Corintios 13:14

“Para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu”

— Efesios 3:16

“No contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención”

— Efesios 4:30

“Así que, el que desecha esto, no desecha a hombre, sino a Dios, que también nos dio su Espíritu Santo”

— 1 Tesalonicenses 4:8

“Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo”

— Tito 3:5

“N esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu”

— 1 Juan 4:13

“Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él”

— 1 Juan 2:27

“L cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones”

— 2 Corintios 1:22

“Mas el que nos hizo para esto mismo es Dios, quien nos ha dado las arras del Espíritu”

— 2 Corintios 5:5

“No vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero”

— Apocalipsis 21:22

“Oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios”

— Apocalipsis 21:3

“Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios”

— Hebreos 9:24

“Por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne”

— Hebreos 10:20

“Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?”

— Lucas 11:13

“Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho”

— Juan 14:26

“Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir”

— Juan 16:13

“Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él”

— Romanos 8:9

“L Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios”

— Romanos 8:16

“No solo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo”

— Romanos 8:23

“Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu”

— 1 Corintios 12:13

“Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular”

— 1 Corintios 12:27

“N él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa”

— Efesios 1:13

“No contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención”

— Efesios 4:30

“No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu”

— Efesios 5:18

“Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad”

— Filipenses 2:13

“Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo”

— 2 Timoteo 2:19

“Quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras”

— Tito 2:14

“Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre”

— 1 Pedro 1:23

“Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado”

— 1 Pedro 4:14

“Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo”

— 2 Pedro 1:21

“El que guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado”

— 1 Juan 3:24

“Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo”

— 1 Juan 4:4

“Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios”

— 1 Juan 4:15

“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”

— Apocalipsis 3:20

“Yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido”

— Apocalipsis 21:2