Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 59 Versículos de la Biblia sobre escribir cosas, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.
Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.
La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.
Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!
“Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella”
— Habacuc 2:2
“Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Átalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón”
— Proverbios 3:3
“Lígalos a tus dedos; Escríbelos en la tabla de tu corazón”
— Proverbios 7:3
“Me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo”
— Lucas 1:3
“Trae, cuando vengas, el capote que dejé en Troas en casa de Carpo, y los libros, mayormente los pergaminos”
— 2 Timoteo 4:13
“Jehová dijo a Moisés: Escribe esto para memoria en un libro, y di a Josué que raeré del todo la memoria de Amalec de debajo del cielo”
— Éxodo 17:14
“Ahora pues, escribíos este cántico, y enséñalo a los hijos de Israel; ponlo en boca de ellos, para que este cántico me sea por testigo contra los hijos de Israel”
— Deuteronomio 31:19
“Así habló Jehová Dios de Israel, diciendo: Escríbete en un libro todas las palabras que te he hablado”
— Jeremías 30:2
“Toma un rollo de libro, y escribe en él todas las palabras que te he hablado contra Israel y contra Judá, y contra todas las naciones, desde el día que comencé a hablarte, desde los días de Josías hasta hoy”
— Jeremías 36:2
“Llamó Jeremías a Baruc hijo de Nerías, y escribió Baruc de boca de Jeremías, en un rollo de libro, todas las palabras que Jehová le había hablado”
— Jeremías 36:4
“Tomó Jeremías otro rollo y lo dio a Baruc hijo de Nerías escriba; y escribió en él de boca de Jeremías todas las palabras del libro que quemó en el fuego Joacim rey de Judá; y aun fueron añadidas sobre ellas muchas otras palabras semejantes”
— Jeremías 36:32
“Miré, y he aquí una mano extendida hacia mí, y en ella había un rollo de libro”
— Ezequiel 2:9
“Me dijo: Hijo de hombre, come lo que hallas; come este rollo, y ve y habla a la casa de Israel”
— Ezequiel 3:1
“Me dijo: Hijo de hombre, alimenta tu vientre, y llena tus entrañas de este rollo que yo te doy. Y lo comí, y fue en mi boca dulce como miel”
— Ezequiel 3:3
“Que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea”
— Apocalipsis 1:11
“Cuando los siete truenos hubieron emitido sus voces, yo iba a escribir; pero oí una voz del cielo que me decía: Sella las cosas que los siete truenos han dicho, y no las escribas”
— Apocalipsis 10:4
“Scribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas”
— Apocalipsis 1:19
“Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella”
— Habacuc 2:2
“Para que tu confianza sea en Jehová, Te las he hecho saber hoy a ti también”
— Proverbios 22:19
“Manzana de oro con figuras de plata Es la palabra dicha como conviene”
— Proverbios 25:11
“Ncomienda a Jehová tus obras, Y tus pensamientos serán afirmados”
— Proverbios 16:3
“Rebosa mi corazón palabra buena; Dirijo al rey mi canto; Mi lengua es pluma de escribiente muy ligero”
— Salmos 45:1
“Se escribirá esto para la generación venidera; Y el pueblo que está por nacer alabará a JAH”
— Salmos 102:18
“N mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti”
— Salmos 119:11
“N tus mandamientos meditaré; Consideraré tus caminos”
— Salmos 119:15
“Me regocijaré en tus estatutos; No me olvidaré de tus palabras”
— Salmos 119:16
“Hazme entender el camino de tus mandamientos, Para que medite en tus maravillas”
— Salmos 119:27
“Se deshace mi alma de ansiedad; Susténtame según tu palabra”
— Salmos 119:28
“Dame entendimiento, y guardaré tu ley, Y la cumpliré de todo corazón”
— Salmos 119:34
“Daré por respuesta a mi avergonzador, Que en tu palabra he confiado”
— Salmos 119:42
“No quites de mi boca en ningún tiempo la palabra de verdad, Porque en tus juicios espero”
— Salmos 119:43
“Consideré mis caminos, Y volví mis pies a tus testimonios”
— Salmos 119:59
“Compañías de impíos me han rodeado, Mas no me he olvidado de tu ley”
— Salmos 119:61
“Nséñame buen sentido y sabiduría, Porque tus mandamientos he creído”
— Salmos 119:66
“Tus manos me hicieron y me formaron; Hazme entender, y aprenderé tus mandamientos”
— Salmos 119:73
“Para siempre, oh Jehová, Permanece tu palabra en los cielos”
— Salmos 119:89
“¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación”
— Salmos 119:97
“Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino”
— Salmos 119:105
“Por heredad he tomado tus testimonios para siempre, Porque son el gozo de mi corazón”
— Salmos 119:111
“Afianza a tu siervo para bien; No permitas que los soberbios me opriman”
— Salmos 119:122
“Se anticiparon mis ojos a las vigilias de la noche, Para meditar en tus mandatos”
— Salmos 119:148
“Retén el consejo, no lo dejes; Guárdalo, porque eso es tu vida”
— Proverbios 4:13
“Los sabios guardan la sabiduría; Mas la boca del necio es calamidad cercana”
— Proverbios 10:14
“Manzana de oro con figuras de plata Es la palabra dicha como conviene”
— Proverbios 25:11
“L que canta canciones al corazón afligido Es como el que quita la ropa en tiempo de frío, o el que sobre el jabón echa vinagre”
— Proverbios 25:20
“Procuró el Predicador hallar palabras agradables, y escribir rectamente palabras de verdad”
— Eclesiastés 12:10
“Tenemos una pequeña hermana, Que no tiene pechos; ¿Qué haremos a nuestra hermana Cuando de ella se hablare?”
— Cantares 8:8
“Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará”
— Daniel 12:4
“N el año primero de su reinado, yo Daniel miré atentamente en los libros el número de los años de que habló Jehová al profeta Jeremías, que habían de cumplirse las desolaciones de Jerusalén en setenta años”
— Daniel 9:2
“Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Pregunta ahora a los sacerdotes acerca de la ley, diciendo”
— Hageo 2:11
“Respondió Hageo y dijo: Así es este pueblo y esta gente delante de mí, dice Jehová; y asimismo toda obra de sus manos; y todo lo que aquí ofrecen es inmundo”
— Hageo 2:14
“Pero estas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre”
— Juan 20:31
“Hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, las cuales si se escribieran una por una, pienso que ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir. Amén”
— Juan 21:25
“También yo procuraré con diligencia que después de mi partida vosotros podáis en todo momento tener memoria de estas cosas”
— 2 Pedro 1:15
“Scribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas”
— Apocalipsis 1:19
“El que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas”
— Apocalipsis 21:5
“Cantad entre las gentes su gloria, Y en todos los pueblos sus maravillas”
— 1 Crónicas 16:24
“Leían en el libro de la ley de Dios claramente, y ponían el sentido, de modo que entendiesen la lectura”
— Nehemías 8:8
“Vuestro oro y plata están enmohecidos; y su moho testificará contra vosotros, y devorará del todo vuestras carnes como fuego. Habéis acumulado tesoros para los días postreros”
— Santiago 5:3