Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 55 Versículos de la Biblia sobre Esteban, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.
Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.
La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.
Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!
“Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo”
— Hechos 6:8
“Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios”
— Hechos 7:55
“Puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió”
— Hechos 7:60
“Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía”
— Hechos 6:5
“Oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él”
— Hechos 7:54
“Ntonces todos los que estaban sentados en el concilio, al fijar los ojos en él, vieron su rostro como el rostro de un ángel”
— Hechos 6:15
“Dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios”
— Hechos 7:56
“Apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu”
— Hechos 7:59
“Pero no podían resistir a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba”
— Hechos 6:10
“Él dijo: Varones hermanos y padres, oíd: El Dios de la gloria apareció a nuestro padre Abraham, estando en Mesopotamia, antes que morase en Harán”
— Hechos 7:2
“¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? Y mataron a los que anunciaron de antemano la venida del Justo, de quien vosotros ahora habéis sido entregadores y matadores”
— Hechos 7:52
“Soliviantaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas; y arremetiendo, le arrebataron, y le trajeron al concilio”
— Hechos 6:12
“Crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe”
— Hechos 6:7
“Pues le hemos oído decir que ese Jesús de Nazaret destruirá este lugar, y cambiará las costumbres que nos dio Moisés”
— Hechos 6:14
“Tuvieron nuestros padres el tabernáculo del testimonio en el desierto, como había ordenado Dios cuando dijo a Moisés que lo hiciese conforme al modelo que había visto”
— Hechos 7:44
“Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo”
— Hechos 6:8
“¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros”
— Hechos 7:51
“Pasados cuarenta años, un ángel se le apareció en el desierto del monte Sinaí, en la llama de fuego de una zarza”
— Hechos 7:30
“Tuvieron nuestros padres el tabernáculo del testimonio en el desierto, como había ordenado Dios cuando dijo a Moisés que lo hiciese conforme al modelo que había visto”
— Hechos 7:44
“Vosotros que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la guardasteis”
— Hechos 7:53
“Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo”
— Hechos 6:3
“Nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra”
— Hechos 6:4
“Ste Moisés es el que dijo a los hijos de Israel: Profeta os levantará el Señor vuestro Dios de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis”
— Hechos 7:37
“¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? Y mataron a los que anunciaron de antemano la venida del Justo, de quien vosotros ahora habéis sido entregadores y matadores”
— Hechos 7:52
“Ntonces todos los que estaban sentados en el concilio, al fijar los ojos en él, vieron su rostro como el rostro de un ángel”
— Hechos 6:15
“Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios”
— Hechos 7:55
“Dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios”
— Hechos 7:56
“Ntonces ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él”
— Hechos 7:57
“Echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo”
— Hechos 7:58
“Apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu”
— Hechos 7:59
“Puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió”
— Hechos 7:60
“Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes”
— Lucas 23:34
“Por tanto, he aquí yo os envío profetas y sabios y escribas; y de ellos, a unos mataréis y crucificaréis, y a otros azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad”
— Mateo 23:34
“Pero esto es para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: Sin causa me aborrecieron”
— Juan 15:25
“Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó”
— Romanos 8:37
“¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”
— Romanos 8:31
“Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”
— 1 Corintios 15:57
“Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”
— 2 Corintios 12:10
“Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes”
— Efesios 6:13
“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”
— Filipenses 4:13
“He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe”
— 2 Timoteo 4:7
“Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios”
— Hebreos 12:2
“Ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte”
— Apocalipsis 12:11
“Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu”
— Salmos 34:18
“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”
— Isaías 41:10
“Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo”
— Isaías 41:13
“Claman los justos, y Jehová oye, Y los libra de todas sus angustias”
— Salmos 34:17
“Stimada es a los ojos de Jehová La muerte de sus santos”
— Salmos 116:15
“Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado”
— 1 Pedro 4:14
“No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida”
— Apocalipsis 2:10
“Stas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”
— Juan 16:33
“Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo”
— Mateo 5:11
“Sforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, Y tome aliento vuestro corazón”
— Salmos 31:24
“O seré para ella, dice Jehová, muro de fuego en derredor, y para gloria estaré en medio de ella”
— Zacarías 2:5
“Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, Porque Jehová sostiene su mano”
— Salmos 37:24