54 Versículos de la Biblia sobre Eva

Versículos de la Biblia sobre Eva

Queridos amigos, aquí les comparto 54 Versículos de la Biblia sobre Eva, que creo les ayudarán a comprender este tema si están interesados. Porque aquí en todos los versículos bíblicos que he compartido hay algunos versículos que están directamente relacionados con este tema de la Biblia y he compartido algunos otros versículos que están relacionados con este tema.

Aquí podrás ver estos versículos en un estilo de coloración muy hermoso. Que puedes compartir con tus amigos y familiares tomando una captura de pantalla.

Espero que puedas aprender algo de este tema hoy. Vayamos ahora a los versículos bíblicos. Que Dios los bendiga abundantemente, gracias.

“De la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre”

— Génesis 2:22

“Vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella”

— Génesis 3:6

“Porque Adán fue formado primero, después Eva”

— 1 Timoteo 2:13

“Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión”

— 1 Timoteo 2:14

“Porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón”

— 1 Corintios 11:8

“Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo”

— 1 Pedro 3:7

“Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas”

— Proverbios 31:10

“Ngañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, esa será alabada”

— Proverbios 31:30

“Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien”

— Tito 2:3

“A ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada”

— Tito 2:5

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”

— Juan 3:16

“Sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”

— Romanos 8:28

“Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor”

— Efesios 5:22

“Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador”

— Efesios 5:23

“Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor”

— Colosenses 3:18

“Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas”

— 1 Pedro 3:1

“Porque así también se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos”

— 1 Pedro 3:5

“Como Sara obedecía a Abraham, llamándole señor; de la cual vosotras habéis venido a ser hijas, si hacéis el bien, sin temer ninguna amenaza”

— 1 Pedro 3:6

“Quiero, pues, que las viudas jóvenes se casen, críen hijos, gobiernen su casa; que no den al adversario ninguna ocasión de maledicencia”

— 1 Timoteo 5:14

“Llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes”

— Génesis 3:20

“Algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malos y de enfermedades: María, que se llamaba Magdalena, de la que habían salido siete demonios”

— Lucas 8:2

“Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa”

— Lucas 10:38

“Sta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra”

— Lucas 10:39

“Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude”

— Lucas 10:40

“Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas”

— Lucas 10:41

“Pero solo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada”

— Lucas 10:42

“Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber”

— Juan 4:7

“Ntonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres”

— Juan 4:28

“Muchos de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer, que daba testimonio diciendo: Me dijo todo lo que he hecho”

— Juan 4:39

“Creyeron muchos más por la palabra de él”

— Juan 4:41

“Decían a la mujer: Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente este es el Salvador del mundo, el Cristo”

— Juan 4:42

“Porque Jesús mismo dio testimonio de que el profeta no tiene honra en su propia tierra”

— Juan 4:44

“Staban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena”

— Juan 19:25

“Había entonces en Jope una discípula llamada Tabita, que traducido quiere decir, Dorcas. Esta abundaba en buenas obras y en limosnas que hacía”

— Hechos 9:36

“Levantándose entonces Pedro, fue con ellos; y cuando llegó, le llevaron a la sala, donde le rodearon todas las viudas, llorando y mostrando las túnicas y los vestidos que Dorcas hacía cuando estaba con ellas”

— Hechos 9:39

“Ntonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía”

— Hechos 16:14

“Os recomiendo además nuestra hermana Febe, la cual es diaconisa de la iglesia en Cencrea”

— Romanos 16:1

“Saludad a Rufo, escogido en el Señor, y a su madre y mía”

— Romanos 16:13

“Trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también”

— 2 Timoteo 1:5

“Que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús”

— 2 Timoteo 3:15

“Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido”

— Hebreos 11:11

“Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios”

— Hebreos 13:4

“Sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido”

— Santiago 1:14

“Ntonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte”

— Santiago 1:15

“Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él”

— 1 Juan 3:1

“Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas”

— Apocalipsis 12:1

“Ntonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo”

— Apocalipsis 12:17

“Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro”

— Apocalipsis 17:6

“Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado”

— Apocalipsis 19:7

“Yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido”

— Apocalipsis 21:2

“Vino entonces a mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete plagas postreras, y habló conmigo, diciendo: Ven acá, yo te mostraré la desposada, la esposa del Cordero”

— Apocalipsis 21:9

“El Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente”

— Apocalipsis 22:17

“He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre”

— Salmos 127:3

“Prendiste mi corazón, hermana, esposa mía; Has apresado mi corazón con uno de tus ojos, Con una gargantilla de tu cuello”

— Cantares 4:9