52 Versículos de la Biblia sobre excusas

Versículos de la Biblia sobre excusas

Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 52 Versículos de la Biblia sobre excusas, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.

Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.

La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.

Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!

“Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa”

— Romanos 1:20

“Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste”

— Mateo 25:24

“Todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses”

— Lucas 14:18

“Dice el perezoso: El león está fuera; Seré muerto en la calle”

— Proverbios 22:13

“Dice, pues, el Señor: Porque este pueblo se acerca a mí con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mí, y su temor de mí no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido enseñado”

— Isaías 29:13

“Yo dije: ¡Ah! ¡Ah, Señor Jehová! He aquí, no sé hablar, porque soy niño”

— Jeremías 1:6

“Ntonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel?”

— Éxodo 3:11

“Ntonces dijo Moisés a Jehová: ¡Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua”

— Éxodo 4:10

“Ntonces Agripa dijo a Pablo: Se te permite hablar por ti mismo. Pablo entonces, extendiendo la mano, comenzó así su defensa”

— Hechos 26:1

“N mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon; no les sea tomado en cuenta”

— 2 Timoteo 4:16

“Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope, y halló una nave que partía para Tarsis; y pagando su pasaje, entró en ella para irse con ellos a Tarsis, lejos de la presencia de Jehová”

— Jonás 1:3

“El hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí”

— Génesis 3:12

“Ntonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco a este hombre de quien habláis”

— Marcos 14:71

“Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red”

— Lucas 5:5

“Ntonces algunos de los fariseos que estaban con él, al oír esto, le dijeron: ¿Acaso nosotros somos también ciegos?”

— Juan 9:40

“Si yo no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen excusa por su pecado”

— Juan 15:22

“Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo”

— 2 Corintios 11:3

“Al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado”

— Santiago 4:17

“Preserva también a tu siervo de las soberbias; Que no se enseñoreen de mí; Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión”

— Salmos 19:13

“Dice el perezoso: El león está en el camino; El león está en las calles”

— Proverbios 26:13

“Oyéndole hablar Eliab su hermano mayor con aquellos hombres, se encendió en ira contra David y dijo: ¿Para qué has descendido acá? ¿y a quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia y la malicia de tu corazón, que para ver la batalla has venido”

— 1 Samuel 17:28

“Allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías?”

— 1 Reyes 19:9

“¿Por qué no morí yo en la matriz, O expiré al salir del vientre?”

— Job 3:11

“O soy impío; ¿Para qué trabajaré en vano?”

— Job 9:29

“¿Tienes tú acaso ojos de carne? ¿Ves tú como ve el hombre?”

— Job 10:4

“¡Quién me diera el saber dónde hallar a Dios! Yo iría hasta su silla”

— Job 23:3

“Si encubrí como hombre mis transgresiones, Escondiendo en mi seno mi iniquidad”

— Job 31:33

“He aquí que yo soy vil; ¿qué te responderé? Mi mano pongo sobre mi boca”

— Job 40:4

“Pues tus testimonios son mis delicias Y mis consejeros”

— Salmos 119:24

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”

— Isaías 41:10

“No temáis, ni os amedrentéis; ¿no te lo hice oír desde la antigüedad, y te lo dije? Luego vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno”

— Isaías 44:8

“Tú, pues, ciñe tus lomos, levántate, y háblales todo cuanto te mande; no temas delante de ellos, para que no te haga yo quebrantar delante de ellos”

— Jeremías 1:17

“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá”

— Mateo 7:7

“No hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos”

— Mateo 13:58

“Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios”

— Lucas 9:62

“Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros?”

— Juan 6:67

“Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino”

— Juan 20:24

“Apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu”

— Hechos 7:59

“Cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?”

— Hechos 9:4

“Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”

— Romanos 3:23

“Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago”

— Romanos 7:15

“Sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte”

— 1 Corintios 1:27

“A estos ciertamente olor de muerte para muerte, y a aquellos olor de vida para vida. Y para estas cosas, ¿quién es suficiente?”

— 2 Corintios 2:16

“Me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo”

— 2 Corintios 12:9

“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”

— Gálatas 2:20

“Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes”

— Efesios 6:13

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”

— Filipenses 4:13

“Para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí”

— Colosenses 1:29

“Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios”

— 2 Timoteo 1:8

“Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré”

— Hebreos 13:5

“Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos”

— Santiago 1:22

“Sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros”

— 1 Pedro 3:15