34 Versículos de la Biblia sobre hablar con los muertos

Versículos de la Biblia sobre hablar con los muertos

Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 34 Versículos de la Biblia sobre hablar con los muertos, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.

Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.

La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.

Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!

“No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos. Yo Jehová vuestro Dios”

— Levítico 19:31

“La persona que atendiere a encantadores o adivinos, para prostituirse tras de ellos, yo pondré mi rostro contra la tal persona, y la cortaré de entre su pueblo”

— Levítico 20:6

“El hombre o la mujer que evocare espíritus de muertos o se entregare a la adivinación, ha de morir; serán apedreados; su sangre será sobre ellos”

— Levítico 20:27

“Ntonces Saúl dijo a sus criados: Buscadme una mujer que tenga espíritu de adivinación, para que yo vaya a ella y por medio de ella pregunte. Y sus criados le respondieron: He aquí hay una mujer en Endor que tiene espíritu de adivinación”

— 1 Samuel 28:7

“Samuel dijo a Saúl: ¿Por qué me has inquietado haciéndome venir? Y Saúl respondió: Estoy muy angustiado, pues los filisteos pelean contra mí, y Dios se ha apartado de mí, y no me responde más, ni por medio de profetas ni por sueños; por esto te he llamado, para que me declares lo que tengo que hacer”

— 1 Samuel 28:15

“Si os dijeren: Preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos?”

— Isaías 8:19

“¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido”

— Isaías 8:20

“Vosotros no prestéis oído a vuestros profetas, ni a vuestros adivinos, ni a vuestros soñadores, ni a vuestros agoreros, ni a vuestros encantadores, que os hablan diciendo: No serviréis al rey de Babilonia”

— Jeremías 27:9

“Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo estoy contra vuestras vendas mágicas, con que cazáis las almas al vuelo; yo las libraré de vuestras manos, y soltaré para que vuelen como aves las almas que vosotras cazáis volando”

— Ezequiel 13:20

“Por tanto, no veréis más visión vana, ni practicaréis más adivinación; y libraré mi pueblo de vuestra mano, y sabréis que yo soy Jehová”

— Ezequiel 13:23

“No es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz”

— 2 Corintios 11:14

“Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios”

— 1 Corintios 10:20

“Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda”

— Apocalipsis 21:8

“Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira”

— Apocalipsis 22:15

“¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca”

— Mateo 12:34

“Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre”

— Mateo 15:18

“Asimismo muchos de los que habían practicado la magia trajeron los libros y los quemaron delante de todos; y hecha la cuenta de su precio, hallaron que era cincuenta mil piezas de plata”

— Hechos 19:19

“Así el hombre yace y no vuelve a levantarse; Hasta que no haya cielo, no despertarán, Ni se levantarán de su sueño”

— Job 14:12

“La sequía y el calor arrebatan las aguas de la nieve; Así también el Seol a los pecadores”

— Job 24:19

“Me has guiado según tu consejo, Y después me recibirás en gloria”

— Salmos 73:24

“¿Manifestarás tus maravillas a los muertos? ¿Se levantarán los muertos para alabarte? Selah”

— Salmos 88:10

“Se unieron asimismo a Baal-peor, Y comieron los sacrificios de los muertos”

— Salmos 106:28

“No alabarán los muertos a JAH, Ni cuantos descienden al silencio”

— Salmos 115:17

“Pues sale su aliento, y vuelve a la tierra; En ese mismo día perecen sus pensamientos”

— Salmos 146:4

“Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido”

— Eclesiastés 9:5

“El polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio”

— Eclesiastés 12:7

“El postrer enemigo que será destruido es la muerte”

— 1 Corintios 15:26

“¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?”

— 1 Corintios 15:55

“De la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio”

— Hebreos 9:27

“Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho”

— Santiago 5:16

“Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían”

— Apocalipsis 6:9

“El mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras”

— Apocalipsis 20:13

“Njugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron”

— Apocalipsis 21:4

“No habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán”

— Apocalipsis 22:3