49 Versículos de la Biblia sobre Jonás y la ballena

Versículos de la Biblia sobre Jonás y la ballena

Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 49 Versículos de la Biblia sobre Jonás y la ballena, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.

Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.

La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.

Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!

“Pero Jehová tenía preparado un gran pez que tragase a Jonás; y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches”

— Jonás 1:17

“Ntonces oró Jonás a Jehová su Dios desde el vientre del pez”

— Jonás 2:1

“Dijo: Invoqué en mi angustia a Jehová, y él me oyó; Desde el seno del Seol clamé, Y mi voz oíste”

— Jonás 2:2

“Mandó Jehová al pez, y vomitó a Jonás en tierra”

— Jonás 2:10

“Vino palabra de Jehová por segunda vez a Jonás, diciendo”

— Jonás 3:1

“Vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo”

— Jonás 3:10

“Oró a Jehová y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal”

— Jonás 4:2

“Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches”

— Mateo 12:40

“Apiñándose las multitudes, comenzó a decir: Esta generación es mala; demanda señal, pero señal no le será dada, sino la señal de Jonás”

— Lucas 11:29

“Porque así como Jonás fue señal a los ninivitas, también lo será el Hijo del Hombre a esta generación”

— Lucas 11:30

“¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia?”

— Salmos 139:7

“Sácame del lodo, y no sea yo sumergido; Sea yo libertado de los que me aborrecen, y de lo profundo de las aguas”

— Salmos 69:14

“Nvió desde lo alto; me tomó, Me sacó de las muchas aguas”

— Salmos 18:16

“Un abismo llama a otro a la voz de tus cascadas; Todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí”

— Salmos 42:7

“Pero Jehová hizo levantar un gran viento en el mar, y hubo en el mar una tempestad tan grande que se pensó que se partiría la nave”

— Jonás 1:4

“Dijeron cada uno a su compañero: Venid y echemos suertes, para que sepamos por causa de quién nos ha venido este mal. Y echaron suertes, y la suerte cayó sobre Jonás”

— Jonás 1:7

“Él les respondió: Tomadme y echadme al mar, y el mar se os aquietará; porque yo sé que por mi causa ha venido esta gran tempestad sobre vosotros”

— Jonás 1:12

“Tomaron a Jonás, y lo echaron al mar; y el mar se aquietó de su furor”

— Jonás 1:15

“Pero Jehová tenía preparado un gran pez que tragase a Jonás; y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches”

— Jonás 1:17

“Me echaste a lo profundo, en medio de los mares, Y me rodeó la corriente; Todas tus ondas y tus olas pasaron sobre mí”

— Jonás 2:3

“Descendí a los cimientos de los montes; La tierra echó sus cerrojos sobre mí para siempre; Mas tú sacaste mi vida de la sepultura, oh Jehová Dios mío”

— Jonás 2:6

“Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé de Jehová, Y mi oración llegó hasta ti en tu santo templo”

— Jonás 2:7

“Los que siguen vanidades ilusorias, Su misericordia abandonan”

— Jonás 2:8

“Mas yo con voz de alabanza te ofreceré sacrificios; Pagaré lo que prometí. La salvación es de Jehová”

— Jonás 2:9

“Vino palabra de Jehová por segunda vez a Jonás, diciendo”

— Jonás 3:1

“Comenzó Jonás a entrar por la ciudad, camino de un día, y predicaba diciendo: De aquí a cuarenta días Nínive será destruida”

— Jonás 3:4

“Llegó la noticia hasta el rey de Nínive, y se levantó de su silla, se despojó de su vestido, y se cubrió de cilicio y se sentó sobre ceniza”

— Jonás 3:6

“Vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo”

— Jonás 3:10

“¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?”

— Jonás 4:11

“Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquí más que Jonás en este lugar”

— Mateo 12:41

“Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque a la predicación de Jonás se arrepintieron, y he aquí más que Jonás en este lugar”

— Lucas 11:32

“Porque así como Jonás fue señal a los ninivitas, también lo será el Hijo del Hombre a esta generación”

— Lucas 11:30

“Nuestro socorro está en el nombre de Jehová, Que hizo el cielo y la tierra”

— Salmos 124:8

“Él junta como montón las aguas del mar; Él pone en depósitos los abismos”

— Salmos 33:7

“Suben a los cielos, descienden a los abismos; Sus almas se derriten con el mal”

— Salmos 107:26

“Tiemblan y titubean como ebrios, Y toda su ciencia es inútil”

— Salmos 107:27

“Su carne será más tierna que la del niño, Volverá a los días de su juventud”

— Job 33:25

“Así dice Jehová, el que abre camino en el mar, y senda en las aguas impetuosas”

— Isaías 43:16

“He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad”

— Isaías 43:19

“Despiértate, despiértate, vístete de poder, oh brazo de Jehová; despiértate como en el tiempo antiguo, en los siglos pasados. ¿No eres tú el que cortó a Rahab, y el que hirió al dragón?”

— Isaías 51:9

“¿No eres tú el que secó el mar, las aguas del gran abismo; el que transformó en camino las profundidades del mar para que pasaran los redimidos?”

— Isaías 51:10

“No tuvieron sed cuando los llevó por los desiertos; les hizo brotar agua de la piedra; abrió la peña, y corrieron las aguas”

— Isaías 48:21

“Extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas”

— Éxodo 14:21

“Dividió el mar y los hizo pasar; Detuvo las aguas como en un montón”

— Salmos 78:13

“Volvió sus aguas en sangre, Y mató sus peces”

— Salmos 105:29

“Dispuso camino a su furor; No eximió la vida de ellos de la muerte, Sino que entregó su vida a la mortandad”

— Salmos 78:50

“Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo”

— Apocalipsis 13:1

“Se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación”

— Apocalipsis 13:7

“La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será”

— Apocalipsis 17:8