62 Versículos de la Biblia sobre la anarquía

Versículos de la Biblia sobre la anarquía

Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 62 Versículos de la Biblia sobre la anarquía, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.

Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.

La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.

Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!

“Entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”

— Mateo 7:23

“Mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados”

— 2 Timoteo 3:13

“Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; solo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio”

— 2 Tesalonicenses 2:7

“Libró al justo Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados”

— 2 Pedro 2:7

“Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley”

— 1 Juan 3:4

“Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda”

— Apocalipsis 21:8

“Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad”

— Romanos 1:18

“También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos”

— 2 Timoteo 3:1

“Quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras”

— Tito 2:14

“Como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios”

— 1 Pedro 2:16

“Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció”

— 2 Pedro 2:19

“Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo”

— Judas 1:4

“Por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará”

— Mateo 24:12

“Entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida”

— 2 Tesalonicenses 2:8

“L que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía”

— Apocalipsis 22:11

“Manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia”

— Gálatas 5:19

“Cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia”

— Colosenses 3:6

“Los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza”

— Efesios 4:19

“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?”

— 2 Corintios 6:14

“Conociendo esto, que la ley no fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas”

— 1 Timoteo 1:9

“Escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él”

— 2 Timoteo 2:26

“Para que seamos librados de hombres perversos y malos; porque no es de todos la fe”

— 2 Tesalonicenses 3:2

“Añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones”

— Hebreos 10:17

“En los profetas de Jerusalén he visto torpezas; cometían adulterios, y andaban en mentiras, y fortalecían las manos de los malos, para que ninguno se convirtiese de su maldad; me fueron todos ellos como Sodoma, y sus moradores como Gomorra”

— Jeremías 23:14

“Tus príncipes, prevaricadores y compañeros de ladrones; todos aman el soborno, y van tras las recompensas; no hacen justicia al huérfano, ni llega a ellos la causa de la viuda”

— Isaías 1:23

“Sus pies corren al mal, se apresuran para derramar la sangre inocente; sus pensamientos, pensamientos de iniquidad; destrucción y quebrantamiento hay en sus caminos”

— Isaías 59:7

“Llena está su boca de maldición, y de engaños y fraude; Debajo de su lengua hay vejación y maldad”

— Salmos 10:7

“¿Hasta cuándo los impíos, Hasta cuándo, oh Jehová, se gozarán los impíos?”

— Salmos 94:3

“Por cuanto aborrecieron la sabiduría, Y no escogieron el temor de Jehová”

— Proverbios 1:29

“L camino de los impíos es como la oscuridad; No saben en qué tropiezan”

— Proverbios 4:19

“L hombre malo, el hombre depravado, Es el que anda en perversidad de boca”

— Proverbios 6:12

“L malo está atento al labio inicuo; Y el mentiroso escucha la lengua detractora”

— Proverbios 17:4

“Pero los impíos son como el mar en tempestad, que no puede estarse quieto, y sus aguas arrojan cieno y lodo”

— Isaías 57:20

“Porque fueron hallados en mi pueblo impíos; acechaban como quien pone lazos, pusieron trampa para cazar hombres”

— Jeremías 5:26

“Pero si el atalaya viere venir la espada y no tocare la trompeta, y el pueblo no se apercibiere, y viniendo la espada, hiriere de él a alguno, este fue tomado por causa de su pecado, pero demandaré su sangre de mano del atalaya”

— Ezequiel 33:6

“Perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecen, y homicidio tras homicidio se suceden”

— Oseas 4:2

“Vosotros que aborrecéis lo bueno y amáis lo malo, que les quitáis su piel y su carne de sobre los huesos”

— Miqueas 3:2

“Jehová es Dios celoso y vengador; Jehová es vengador y lleno de indignación; se venga de sus adversarios, y guarda enojo para sus enemigos”

— Nahúm 1:2

“Sus profetas son livianos, hombres prevaricadores; sus sacerdotes contaminaron el santuario, falsearon la ley”

— Sofonías 3:4

“Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad”

— Mateo 23:28

“Ntonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación”

— Lucas 16:15

“Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira”

— Juan 8:44

“Os expulsarán de las sinagogas; y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios”

— Juan 16:2

“Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan”

— Hechos 17:30

“Stando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades”

— Romanos 1:29

“Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia”

— Romanos 6:19

“¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones”

— 1 Corintios 6:9

“Que cuando vuelva, me humille Dios entre vosotros, y quizá tenga que llorar por muchos de los que antes han pecado, y no se han arrepentido de la inmundicia y fornicación y lascivia que han cometido”

— 2 Corintios 12:21

“No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”

— Gálatas 6:7

“Ntre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás”

— Efesios 2:3

“L fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que solo piensan en lo terrenal”

— Filipenses 3:19

“Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría”

— Colosenses 3:5

“Con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos”

— 2 Tesalonicenses 2:10

“Porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores”

— 1 Timoteo 6:10

“Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros”

— Tito 3:3

“No sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura”

— Hebreos 12:16

“Al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado”

— Santiago 4:17

“Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de maldición”

— 2 Pedro 2:14

“Sabiendo primero esto, que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias”

— 2 Pedro 3:3

“Los que os decían: En el postrer tiempo habrá burladores, que andarán según sus malvados deseos”

— Judas 1:18

“No se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus hurtos”

— Apocalipsis 9:21

“Los hombres se quemaron con el gran calor, y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria”

— Apocalipsis 16:9