Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 53 Versículos de la Biblia sobre la difamación del carácter, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.
Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.
La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.
Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!
“Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo”
— Mateo 5:11
“De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas, Y la buena fama más que la plata y el oro”
— Proverbios 22:1
“L hombre perverso levanta contienda, Y el chismoso aparta a los mejores amigos”
— Proverbios 16:28
“L testigo falso no quedará sin castigo, Y el que habla mentiras no escapará”
— Proverbios 19:5
“L testigo falso no quedará sin castigo, Y el que habla mentiras perecerá”
— Proverbios 19:9
“Martillo y cuchillo y saeta aguda Es el hombre que habla contra su prójimo falso testimonio”
— Proverbios 25:18
“L que no calumnia con su lengua, Ni hace mal a su prójimo, Ni admite reproche alguno contra su vecino”
— Salmos 15:3
“Al que solapadamente infama a su prójimo, yo lo destruiré; No sufriré al de ojos altaneros y de corazón vanidoso”
— Salmos 101:5
“Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca”
— Colosenses 3:8
“Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia”
— Efesios 4:31
“Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez”
— Santiago 4:11
“Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones”
— 1 Pedro 2:1
“Las mujeres asimismo sean honestas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo”
— 1 Timoteo 3:11
“Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos”
— 2 Timoteo 3:2
“Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien”
— Tito 2:3
“No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres”
— Romanos 12:17
“Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano”
— Romanos 14:13
“Xaminaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?”
— 2 Corintios 13:5
“Porque a la verdad, dicen, las cartas son duras y fuertes; mas la presencia corporal débil, y la palabra menospreciable”
— 2 Corintios 10:10
“Que procuréis tener tranquilidad, y ocuparos en vuestros negocios, y trabajar con vuestras manos de la manera que os hemos mandado”
— 1 Tesalonicenses 4:11
“Teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo”
— 1 Pedro 3:16
“A estos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan”
— 1 Pedro 4:4
“Porque oímos que algunos de entre vosotros andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino entremetiéndose en lo ajeno”
— 2 Tesalonicenses 3:11
“La boca del justo habla sabiduría, Y su lengua habla justicia”
— Salmos 37:30
“L que encubre el odio es de labios mentirosos; Y el que propaga calumnia es necio”
— Proverbios 10:18
“Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; Mas la lengua de los sabios es medicina”
— Proverbios 12:18
“La lengua apacible es árbol de vida; Mas la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu”
— Proverbios 15:4
“Las palabras del chismoso son como bocados suaves, Y penetran hasta las entrañas”
— Proverbios 18:8
“L que anda en chismes descubre el secreto; No te entremetas, pues, con el suelto de lengua”
— Proverbios 20:19
“L que guarda su boca y su lengua, Su alma guarda de angustias”
— Proverbios 21:23
“No seas sin causa testigo contra tu prójimo, Y no lisonjees con tus labios”
— Proverbios 24:28
“Tampoco apliques tu corazón a todas las cosas que se hablan, para que no oigas a tu siervo cuando dice mal de ti”
— Eclesiastés 7:21
“No juzguéis, para que no seáis juzgados”
— Mateo 7:1
“Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio”
— Mateo 12:36
“Bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian”
— Lucas 6:28
“L hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca”
— Lucas 6:45
“Porque nada hay oculto, que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de ser conocido, y de salir a luz”
— Lucas 8:17
“No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio”
— Juan 7:24
“Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira”
— Juan 8:44
“Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes”
— Efesios 4:29
“No participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas”
— Efesios 5:11
“Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo”
— Filipenses 2:3
“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”
— Filipenses 4:8
“Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno”
— Colosenses 4:6
“Mas evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad”
— 2 Timoteo 2:16
“Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres”
— Tito 3:2
“La lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno”
— Santiago 3:6
“Pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal”
— Santiago 3:8
“Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez”
— Santiago 4:11
“No devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición”
— 1 Pedro 3:9
“Mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío. Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores”
— 2 Pedro 2:10
“Ntonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche”
— Apocalipsis 12:10
“Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda”
— Apocalipsis 21:8