Queridos amigos, aquí les comparto 39 Versículos de la Biblia sobre la fecundidad, que creo les ayudarán a comprender este tema si están interesados. Porque aquí en todos los versículos bíblicos que he compartido hay algunos versículos que están directamente relacionados con este tema de la Biblia y he compartido algunos otros versículos que están relacionados con este tema.
Aquí podrás ver estos versículos en un estilo de coloración muy hermoso. Que puedes compartir con tus amigos y familiares tomando una captura de pantalla.
Espero que puedas aprender algo de este tema hoy. Vayamos ahora a los versículos bíblicos. Que Dios los bendiga abundantemente, gracias.
“O soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer”
— Juan 15:5
“Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará”
— Salmos 1:3
“Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto”
— Jeremías 17:8
“Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos”
— Mateo 7:17
“Para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios”
— Colosenses 1:10
“N esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos”
— Juan 15:8
“El que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia”
— 2 Corintios 9:10
“L fruto del justo es árbol de vida; Y el que gana almas es sabio”
— Proverbios 11:30
“El fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz”
— Santiago 3:18
“L justo florecerá como la palmera; Crecerá como cedro en el Líbano”
— Salmos 92:12
“Mas el que fue sembrado en buena tierra, este es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno”
— Mateo 13:23
“A Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros”
— Efesios 3:20
“Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre”
— Hebreos 13:15
“No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres”
— 1 Corintios 15:33
“Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna”
— Romanos 6:22
“Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo”
— 2 Pedro 1:8
“Él hace producir el heno para las bestias, Y la hierba para el servicio del hombre, Sacando el pan de la tierra”
— Salmos 104:14
“Volverán y se sentarán bajo su sombra; serán vivificados como trigo, y florecerán como la vid; su olor será como de vino del Líbano”
— Oseas 14:7
“Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios”
— 1 Juan 3:9
“Poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra”
— 2 Corintios 9:8
“Mas la que cayó en buena tierra, estos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia”
— Lucas 8:15
“Llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios”
— Filipenses 1:11
“Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él”
— Mateo 21:43
“Codicia el impío la red de los malvados; Mas la raíz de los justos dará fruto”
— Proverbios 12:12
“De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto”
— Juan 12:24
“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”
— Mateo 28:19
“Siembran campos, y plantan viñas, Y rinden abundante fruto”
— Salmos 107:37
“Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación”
— Santiago 1:17
“N medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones”
— Apocalipsis 22:2
“A ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya”
— Isaías 61:3
“Estos son los que fueron sembrados en buena tierra: los que oyen la palabra y la reciben, y dan fruto a treinta, a sesenta, y a ciento por uno”
— Marcos 4:20
“A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos”
— 1 Timoteo 6:17
“Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa”
— Salmos 128:3
“Poco a poco los echaré de delante de ti, hasta que te multipliques y tomes posesión de la tierra”
— Éxodo 23:30
“Porque nada hay imposible para Dios”
— Lucas 1:37
“N las alturas abriré ríos, y fuentes en medio de los valles; abriré en el desierto estanques de aguas, y manantiales de aguas en la tierra seca”
— Isaías 41:18
“Hiciste venir una vid de Egipto; Echaste las naciones, y la plantaste”
— Salmos 80:8
“Del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura”
— Apocalipsis 14:15
“Por la mañana siembra tu semilla, y a la tarde no dejes reposar tu mano; porque no sabes cuál es lo mejor, si esto o aquello, o si lo uno y lo otro es igualmente bueno”
— Eclesiastés 11:6