49 Versículos de la Biblia sobre la ley y la gracia

Versículos de la Biblia sobre la ley y la gracia

Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 49 Versículos de la Biblia sobre la ley y la gracia, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.

Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.

La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.

Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!

“Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley”

— Romanos 3:28

“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios”

— Efesios 2:8

“No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo”

— Gálatas 2:21

“Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo”

— Juan 1:17

“Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia”

— Romanos 6:14

“Que de todo aquello de que por la ley de Moisés no pudisteis ser justificados, en él es justificado todo aquel que cree”

— Hechos 13:39

“Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad”

— 2 Corintios 3:17

“Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres”

— Tito 2:11

“Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel Después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, Y sobre su corazón las escribiré; Y seré a ellos por Dios, Y ellos me serán a mí por pueblo”

— Hebreos 8:10

“Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia”

— Romanos 5:20

“Anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz”

— Colosenses 2:14

“De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído”

— Gálatas 5:4

“Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra”

— Romanos 7:6

“Quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos”

— 2 Timoteo 1:9

“Como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios”

— 1 Pedro 2:16

“Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia”

— Juan 1:16

“L cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica”

— 2 Corintios 3:6

“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”

— Romanos 8:1

“Ahora, pues, ¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar?”

— Hechos 15:10

“De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe”

— Gálatas 3:24

“(pues nada perfeccionó la ley), y de la introducción de una mejor esperanza, por la cual nos acercamos a Dios”

— Hebreos 7:19

“Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo”

— Tito 3:5

“Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio; este mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio”

— 1 Juan 2:7

“Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación”

— 1 Pedro 1:10

“Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree”

— Romanos 10:4

“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”

— Efesios 2:10

“No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir”

— Mateo 5:17

“Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”

— Juan 8:32

“Stad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud”

— Gálatas 5:1

“Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne”

— Romanos 8:3

“Quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos”

— 2 Timoteo 1:9

“Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan”

— Hebreos 10:1

“Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos”

— Colosenses 2:20

“Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios”

— Romanos 7:4

“Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos”

— 1 Juan 5:3

“Si me amáis, guardad mis mandamientos”

— Juan 14:15

“A los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley”

— 1 Corintios 9:21

“Quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras”

— Tito 2:14

“Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo”

— Gálatas 6:2

“Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza”

— Romanos 15:4

“Me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo”

— 2 Corintios 12:9

“Conociendo esto, que la ley no fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas”

— 1 Timoteo 1:9

“Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, este será bienaventurado en lo que hace”

— Santiago 1:25

“No devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición”

— 1 Pedro 3:9

“¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello”

— Mateo 23:23

“Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro”

— Hebreos 4:16

“N esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él”

— 1 Juan 4:9

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”

— Juan 3:16

“He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra”

— Apocalipsis 22:12