Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 48 Versículos de la Biblia sobre la natación, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.
Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.
La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.
Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!
“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti”
— Isaías 43:2
“N lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará”
— Salmos 23:2
“Él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús”
— Mateo 14:29
“Viéndoles remar con gran fatiga, porque el viento les era contrario, cerca de la cuarta vigilia de la noche vino a ellos andando sobre el mar, y quería adelantárseles”
— Marcos 6:48
“Cuando habían remado como veinticinco o treinta estadios, vieron a Jesús que andaba sobre el mar y se acercaba a la barca; y tuvieron miedo”
— Juan 6:19
“Nvió desde lo alto; me tomó, Me sacó de las muchas aguas”
— Salmos 18:16
“Un abismo llama a otro a la voz de tus cascadas; Todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí”
— Salmos 42:7
“Me echaste a lo profundo, en medio de los mares, Y me rodeó la corriente; Todas tus ondas y tus olas pasaron sobre mí”
— Jonás 2:3
“Vinieron a él y le despertaron, diciendo: ¡Maestro, Maestro, que perecemos! Despertando él, reprendió al viento y a las olas; y cesaron, y se hizo bonanza”
— Lucas 8:24
“Sálvame, oh Dios, Porque las aguas han entrado hasta el alma”
— Salmos 69:1
“Los que descienden al mar en naves, Y hacen negocio en las muchas aguas”
— Salmos 107:23
“Extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas”
— Éxodo 14:21
“Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados”
— 1 Pedro 2:24
“Ntonces nos habrían inundado las aguas; Sobre nuestra alma hubiera pasado el torrente”
— Salmos 124:4
“Nvió desde lo alto; me tomó, Me sacó de las muchas aguas”
— Salmos 18:16
“A tu reprensión huyeron; Al sonido de tu trueno se apresuraron”
— Salmos 104:7
“Delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y junto al trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás”
— Apocalipsis 4:6
“Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más”
— Apocalipsis 21:1
“Hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así”
— Génesis 1:7
“Tu justicia es como los montes de Dios, Tus juicios, abismo grande. Oh Jehová, al hombre y al animal conservas”
— Salmos 36:6
“Dividió el mar y los hizo pasar; Detuvo las aguas como en un montón”
— Salmos 78:13
“Hizo salir a su pueblo como ovejas, Y los llevó por el desierto como un rebaño”
— Salmos 78:52
“¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar, Y has andado escudriñando el abismo?”
— Job 38:16
“L rastro del águila en el aire; El rastro de la culebra sobre la peña; El rastro de la nave en medio del mar; Y el rastro del hombre en la doncella”
— Proverbios 30:19
“A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche”
— Isaías 55:1
“De dolorosas enfermedades morirán; no serán plañidos ni enterrados; serán como estiércol sobre la faz de la tierra; con espada y con hambre serán consumidos, y sus cuerpos servirán de comida a las aves del cielo y a las bestias de la tierra”
— Jeremías 16:4
“Él amenaza al mar, y lo hace secar, y agosta todos los ríos; Basán fue destruido, y el Carmelo, y la flor del Líbano fue destruida”
— Nahúm 1:4
“La tribulación pasará por el mar, y herirá en el mar las ondas, y se secarán todas las profundidades del río; y la soberbia de Asiria será derribada, y se perderá el cetro de Egipto”
— Zacarías 10:11
“Me dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas”
— Apocalipsis 17:15
“Él junta como montón las aguas del mar; Él pone en depósitos los abismos”
— Salmos 33:7
“Nvía tu mano desde lo alto; Redímeme, y sácame de las muchas aguas, De la mano de los hombres extraños”
— Salmos 144:7
“Avergüéncense todos los que sirven a las imágenes de talla, Los que se glorían en los ídolos. Póstrense a él todos los dioses”
— Salmos 97:7
“¿No eres tú el que secó el mar, las aguas del gran abismo; el que transformó en camino las profundidades del mar para que pasaran los redimidos?”
— Isaías 51:10
“Condujiste en tu misericordia a este pueblo que redimiste; Lo llevaste con tu poder a tu santa morada”
— Éxodo 15:13
“Porque Jehová tu Dios te introduce en la buena tierra, tierra de arroyos, de aguas, de fuentes y de manantiales, que brotan en vegas y montes”
— Deuteronomio 8:7
“Cambia la tempestad en sosiego, Y se apaciguan sus ondas”
— Salmos 107:29
“Tomaron a Jonás, y lo echaron al mar; y el mar se aquietó de su furor”
— Jonás 1:15
“Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza”
— Mateo 8:26
“Levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza”
— Marcos 4:39
“Vinieron a él y le despertaron, diciendo: ¡Maestro, Maestro, que perecemos! Despertando él, reprendió al viento y a las olas; y cesaron, y se hizo bonanza”
— Lucas 8:24
“Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese”
— Juan 5:4
“Pero dando en un lugar de dos aguas, hicieron encallar la nave; y la proa, hincada, quedó inmóvil, y la popa se abría con la violencia del mar”
— Hechos 27:41
“Por la fe pasaron el Mar Rojo como por tierra seca; e intentando los egipcios hacer lo mismo, fueron ahogados”
— Hebreos 11:29
“La serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuese arrastrada por el río”
— Apocalipsis 12:15
“Volvió el mar en seco; Por el río pasaron a pie; Allí en él nos alegramos”
— Salmos 66:6
“He aquí, por tanto, que el Señor hace subir sobre ellos aguas de ríos, impetuosas y muchas, esto es, al rey de Asiria con todo su poder; el cual subirá sobre todos sus ríos, y pasará sobre todas sus riberas”
— Isaías 8:7
“Midió otros mil, y era ya un río que yo no podía pasar, porque las aguas habían crecido de manera que el río no se podía pasar sino a nado”
— Ezequiel 47:5
“Les guio de día con nube, Y toda la noche con resplandor de fuego”
— Salmos 78:14