Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 49 Versículos de la Biblia sobre la salud y la curación, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.
Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.
La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.
Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!
“Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias”
— Salmos 103:3
“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”
— Isaías 41:10
“Mas yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas, dice Jehová; porque desechada te llamaron, diciendo: Esta es Sion, de la que nadie se acuerda”
— Jeremías 30:17
“La oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados”
— Santiago 5:15
“Él sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas”
— Salmos 147:3
“Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo”
— Mateo 9:35
“Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados”
— 1 Pedro 2:24
“Nvió su palabra, y los sanó, Y los libró de su ruina”
— Salmos 107:20
“Él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote”
— Marcos 5:34
“Él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz”
— Lucas 8:48
“Jehová Dios mío, A ti clamé, y me sanaste”
— Salmos 30:2
“Dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador”
— Éxodo 15:26
“Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados”
— Isaías 53:5
“No moriré, sino que viviré, Y contaré las obras de JAH”
— Salmos 118:17
“Se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó”
— Mateo 4:24
“Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo este anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él”
— Hechos 10:38
“Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor; Mullirás toda su cama en su enfermedad”
— Salmos 41:3
“Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma”
— 3 Juan 1:2
“Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada”
— Malaquías 4:2
“Ntonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia”
— Isaías 58:8
“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”
— Filipenses 4:19
“Toda la gente procuraba tocarle, porque poder salía de él y sanaba a todos”
— Lucas 6:19
“Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy enfermo; Sáname, oh Jehová, porque mis huesos se estremecen”
— Salmos 6:2
“No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada”
— Salmos 91:10
“Oh Señor, por todas estas cosas los hombres vivirán, y en todas ellas está la vida de mi espíritu; pues tú me restablecerás, y harás que viva”
— Isaías 38:16
“Forjad espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces; diga el débil: Fuerte soy”
— Joel 3:10
“He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad”
— Jeremías 33:6
“Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo, dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en estos, pues, venid y sed sanados, y no en día de reposo”
— Lucas 13:14
“Mi carne y mi corazón desfallecen; Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre”
— Salmos 73:26
“Me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo”
— 2 Corintios 12:9
“Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas”
— Isaías 40:29
“Panal de miel son los dichos suaves; Suavidad al alma y medicina para los huesos”
— Proverbios 16:24
“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”
— Mateo 11:28
“Dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador”
— Éxodo 15:26
“Mas tú, Jehová, ten misericordia de mí, y hazme levantar, Y les daré el pago”
— Salmos 41:10
“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”
— Juan 14:27
“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado”
— Isaías 26:3
“Lla es mi consuelo en mi aflicción, Porque tu dicho me ha vivificado”
— Salmos 119:50
“El Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial. A él sea gloria por los siglos de los siglos. Amén”
— 2 Timoteo 4:18
“Sea ahora tu misericordia para consolarme, Conforme a lo que has dicho a tu siervo”
— Salmos 119:76
“Sáname, oh Jehová, y seré sano; sálvame, y seré salvo; porque tú eres mi alabanza”
— Jeremías 17:14
“Se complace Jehová en los que le temen, Y en los que esperan en su misericordia”
— Salmos 147:11
“Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos”
— Hebreos 13:8
“Para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: Él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias”
— Mateo 8:17
“Njugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron”
— Apocalipsis 21:4
“Jehová será refugio del pobre, Refugio para el tiempo de angustia”
— Salmos 9:9
“Volveos a la fortaleza, oh prisioneros de esperanza; hoy también os anuncio que os restauraré el doble”
— Zacarías 9:12
“Nada hay sano en mi carne, a causa de tu ira; Ni hay paz en mis huesos, a causa de mi pecado”
— Salmos 38:3
“Stas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”
— Juan 16:33