70 Versículos de la Biblia sobre las quejas

Versículos de la Biblia sobre las quejas

Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 70 Versículos de la Biblia sobre las quejas, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.

Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.

La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.

Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!

“Haced todo sin murmuraciones y contiendas”

— Filipenses 2:14

“Haced todo sin murmuraciones y contiendas”

— Filipenses 2:14

“Aconteció que el pueblo se quejó a oídos de Jehová; y lo oyó Jehová, y ardió su ira, y se encendió en ellos fuego de Jehová, y consumió uno de los extremos del campamento”

— Números 11:1

“Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor”

— 1 Corintios 10:10

“Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta”

— Santiago 5:9

“Dijo también Moisés: Jehová os dará en la tarde carne para comer, y en la mañana pan hasta saciaros; porque Jehová ha oído vuestras murmuraciones con que habéis murmurado contra él; porque nosotros, ¿qué somos? Vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra Jehová”

— Éxodo 16:8

“Dijo Moisés a Aarón: Di a toda la congregación de los hijos de Israel: Acercaos a la presencia de Jehová, porque él ha oído vuestras murmuraciones”

— Éxodo 16:9

“O he oído las murmuraciones de los hijos de Israel; háblales, diciendo: Al caer la tarde comeréis carne, y por la mañana os saciaréis de pan, y sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios”

— Éxodo 16:12

“Murmurasteis en vuestras tiendas, diciendo: Porque Jehová nos aborrece, nos ha sacado de tierra de Egipto, para entregarnos en manos del amorreo para destruirnos”

— Deuteronomio 1:27

“Rebeldes habéis sido a Jehová desde el día que yo os conozco”

— Deuteronomio 9:24

“Antes murmuraron en sus tiendas, Y no oyeron la voz de Jehová”

— Salmos 106:25

“Pues tentaron a Dios en su corazón, Pidiendo comida a su gusto”

— Salmos 78:18

“¡Cuántas veces se rebelaron contra él en el desierto, Lo enojaron en el yermo”

— Salmos 78:40

“Cuarenta años estuve disgustado con la nación, Y dije: Pueblo es que divaga de corazón, Y no han conocido mis caminos”

— Salmos 95:10

“Antes murmuraron en sus tiendas, Y no oyeron la voz de Jehová”

— Salmos 106:25

“¿Por qué se lamenta el hombre viviente? Laméntese el hombre en su pecado”

— Lamentaciones 3:39

“Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre”

— Hebreos 13:15

“Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre”

— Hebreos 13:15

“Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones”

— 1 Pedro 4:9

“Ni tentemos al Señor, como también algunos de ellos le tentaron, y perecieron por las serpientes”

— 1 Corintios 10:9

“Se quejaron contra Moisés y contra Aarón todos los hijos de Israel; y les dijo toda la multitud: ¡Ojalá muriéramos en la tierra de Egipto; o en este desierto ojalá muriéramos”

— Números 14:2

“¿Hasta cuándo oiré esta depravada multitud que murmura contra mí, las querellas de los hijos de Israel, que de mí se quejan?”

— Números 14:27

“Por tanto, tú y todo tu séquito sois los que os juntáis contra Jehová; pues Aarón, ¿qué es, para que contra él murmuréis?”

— Números 16:11

“Habló el pueblo contra Dios y contra Moisés: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano”

— Números 21:5

“Jehová envió entre el pueblo serpientes ardientes, que mordían al pueblo; y murió mucho pueblo de Israel”

— Números 21:6

“Oyó Jehová la voz de vuestras palabras, y se enojó, y juró diciendo”

— Deuteronomio 1:34

“Acuérdate, no olvides que has provocado la ira de Jehová tu Dios en el desierto; desde el día que saliste de la tierra de Egipto, hasta que entrasteis en este lugar, habéis sido rebeldes a Jehová”

— Deuteronomio 9:7

“Porque yo conozco tu rebelión, y tu dura cerviz; he aquí que aun viviendo yo con vosotros hoy, sois rebeldes a Jehová; ¿cuánto más después que yo haya muerto?”

— Deuteronomio 31:27

“El pueblo tuvo compasión de Benjamín, porque Jehová había abierto una brecha entre las tribus de Israel”

— Jueces 21:15

“Dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos”

— 1 Samuel 8:7

“Dijo al rey: No me culpe mi señor de iniquidad, ni tengas memoria de los males que tu siervo hizo el día en que mi señor el rey salió de Jerusalén; no los guarde el rey en su corazón”

— 2 Samuel 19:19

“Porque yo tu siervo reconozco haber pecado, y he venido hoy el primero de toda la casa de José, para descender a recibir a mi señor el rey”

— 2 Samuel 19:20

“Porque toda la casa de mi padre era digna de muerte delante de mi señor el rey, y tú pusiste a tu siervo entre los convidados a tu mesa. ¿Qué derecho, pues, tengo aún para clamar más al rey?”

— 2 Samuel 19:28

“Vino Acab a su casa triste y enojado, por la palabra que Nabot de Jezreel le había respondido, diciendo: No te daré la heredad de mis padres. Y se acostó en su cama, y volvió su rostro, y no comió”

— 1 Reyes 21:4

“Jehová, por tanto, se airó en gran manera contra Israel, y los quitó de delante de su rostro; y no quedó sino solo la tribu de Judá”

— 2 Reyes 17:18

“Hasta que Jehová quitó a Israel de delante de su rostro, como él lo había dicho por medio de todos los profetas sus siervos; e Israel fue llevado cautivo de su tierra a Asiria, hasta hoy”

— 2 Reyes 17:23

“Mas ellos y nuestros padres fueron soberbios, y endurecieron su cerviz, y no escucharon tus mandamientos”

— Nehemías 9:16

“No quisieron oír, ni se acordaron de tus maravillas que habías hecho con ellos; antes endurecieron su cerviz, y en su rebelión pensaron poner caudillo para volverse a su servidumbre. Pero tú eres Dios que perdonas, clemente y piadoso, tardo para la ira, y grande en misericordia, porque no los abandonaste”

— Nehemías 9:17

“Les amonestaste a que se volviesen a tu ley; mas ellos se llenaron de soberbia, y no oyeron tus mandamientos, sino que pecaron contra tus juicios, los cuales si el hombre hiciere, en ellos vivirá; se rebelaron, endurecieron su cerviz, y no escucharon”

— Nehemías 9:29

“Dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito”

— Job 1:21

“Él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios”

— Job 2:10

“Dicen, pues, a Dios: Apártate de nosotros, Porque no queremos el conocimiento de tus caminos”

— Job 21:14

“Por cierto tu malicia es grande, Y tus maldades no tienen fin”

— Job 22:5

“Puesto que no son ocultos los tiempos al Todopoderoso, ¿Por qué los que le conocen no ven sus días?”

— Job 24:1

“Si comí su sustancia sin dinero, O afligí el alma de sus dueños”

— Job 31:39

“No te impacientes a causa de los malignos, Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad”

— Salmos 37:1

“Porque tuve envidia de los arrogantes, Viendo la prosperidad de los impíos”

— Salmos 73:3

“Me acordaba de Dios, y me conmovía; Me quejaba, y desmayaba mi espíritu. Selah”

— Salmos 77:3

“Pero ellos tentaron y enojaron al Dios Altísimo, Y no guardaron sus testimonios”

— Salmos 78:56

“Se entregaron a un deseo desordenado en el desierto; Y tentaron a Dios en la soledad”

— Salmos 106:14

“Pero aborrecieron la tierra deseable; No creyeron a su palabra”

— Salmos 106:24

“La insensatez del hombre tuerce su camino, Y luego contra Jehová se irrita su corazón”

— Proverbios 19:3

“Gotera continua en tiempo de lluvia Y la mujer rencillosa, son semejantes”

— Proverbios 27:15

“No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, hurte, Y blasfeme el nombre de mi Dios”

— Proverbios 30:9

“Porque no se acordará mucho de los días de su vida; pues Dios le llenará de alegría el corazón”

— Eclesiastés 5:20

“Ciertamente la opresión hace entontecer al sabio, y las dádivas corrompen el corazón”

— Eclesiastés 7:7

“¿Por qué se lamenta el hombre viviente? Laméntese el hombre en su pecado”

— Lamentaciones 3:39

“Pero Jonás se apesadumbró en extremo, y se enojó”

— Jonás 4:1

“Jehová le dijo: ¿Haces tú bien en enojarte tanto?”

— Jonás 4:4

“Ntonces dijo Dios a Jonás: ¿Tanto te enojas por la calabacera? Y él respondió: Mucho me enojo, hasta la muerte”

— Jonás 4:9

“Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor”

— 1 Corintios 10:10

“Pues me temo que cuando llegue, no os halle tales como quiero, y yo sea hallado de vosotros cual no queréis; que haya entre vosotros contiendas, envidias, iras, divisiones, maledicencias, murmuraciones, soberbias, desórdenes”

— 2 Corintios 12:20

“Haced todo sin murmuraciones y contiendas”

— Filipenses 2:14

“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús”

— 1 Tesalonicenses 5:18

“Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto”

— 1 Timoteo 6:8

“¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros?”

— Santiago 4:1

“Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís”

— Santiago 4:2

“Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta”

— Santiago 5:9

“Stos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho”

— Judas 1:16

“L quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia; y su reino se cubrió de tinieblas, y mordían de dolor sus lenguas”

— Apocalipsis 16:10