Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 46 Versículos de la Biblia sobre los deberes de la esposa, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.
Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.
La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.
Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!
“Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor”
— Efesios 5:22
“Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas”
— Proverbios 31:10
“Que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos”
— Tito 2:4
“Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor”
— Colosenses 3:18
“Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas”
— 1 Pedro 3:1
“L amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece”
— 1 Corintios 13:4
“Fuerza y honor son su vestidura; Y se ríe de lo por venir”
— Proverbios 31:25
“La mujer virtuosa es corona de su marido; Mas la mala, como carcoma en sus huesos”
— Proverbios 12:4
“A ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada”
— Tito 2:5
“Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella”
— Efesios 5:25
“Quiero, pues, que las viudas jóvenes se casen, críen hijos, gobiernen su casa; que no den al adversario ninguna ocasión de maledicencia”
— 1 Timoteo 5:14
“Toda tú eres hermosa, amiga mía, Y en ti no hay mancha”
— Cantares 4:7
“Ngañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, esa será alabada”
— Proverbios 31:30
“Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo”
— 1 Pedro 3:7
“Abre su boca con sabiduría, Y la ley de clemencia está en su lengua”
— Proverbios 31:26
“Ahora pues, no temas, hija mía; yo haré contigo lo que tú digas, pues toda la gente de mi pueblo sabe que eres mujer virtuosa”
— Rut 3:11
“Dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él”
— Génesis 2:18
“L corazón de su marido está en ella confiado, Y no carecerá de ganancias”
— Proverbios 31:11
“La mujer sabia edifica su casa; Mas la necia con sus manos la derriba”
— Proverbios 14:1
“Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo”
— 1 Corintios 11:3
“Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas”
— Colosenses 3:19
“Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien”
— Tito 2:3
“Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta”
— 1 Corintios 13:7
“Muchas mujeres hicieron el bien; Mas tú sobrepasas a todas”
— Proverbios 31:29
“Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos”
— 1 Timoteo 2:9
“No mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros”
— Filipenses 2:4
“Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos”
— 1 Pedro 3:3
“Alarga su mano al pobre, Y extiende sus manos al menesteroso”
— Proverbios 31:20
“Le da ella bien y no mal Todos los días de su vida”
— Proverbios 31:12
“El rey amó a Ester más que a todas las otras mujeres, y halló ella gracia y benevolencia delante de él más que todas las demás vírgenes; y puso la corona real en su cabeza, y la hizo reina en lugar de Vasti”
— Ester 2:17
“Mi amado es mío, y yo suya; Él apacienta entre lirios”
— Cantares 2:16
“La casa y las riquezas son herencia de los padres; Mas de Jehová la mujer prudente”
— Proverbios 19:14
“Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre”
— Mateo 19:6
“La mujer agraciada tendrá honra, Y los fuertes tendrán riquezas”
— Proverbios 11:16
“Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido”
— Efesios 5:33
“Porque así también se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos”
— 1 Pedro 3:5
“Se levanta aun de noche Y da comida a su familia Y ración a sus criadas”
— Proverbios 31:15
“Gotera continua en tiempo de lluvia Y la mujer rencillosa, son semejantes”
— Proverbios 27:15
“Que los ancianos sean sobrios, serios, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la paciencia”
— Tito 2:2
“L marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido”
— 1 Corintios 7:3
“No tiene temor de la nieve por su familia, Porque toda su familia está vestida de ropas dobles”
— Proverbios 31:21
“Su marido es conocido en las puertas, Cuando se sienta con los ancianos de la tierra”
— Proverbios 31:23
“Trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también”
— 2 Timoteo 1:5
“Ciñe de fuerza sus lomos, Y esfuerza sus brazos”
— Proverbios 31:17
“S como nave de mercader; Trae su pan de lejos”
— Proverbios 31:14
“Hay asimismo diferencia entre la casada y la doncella. La doncella tiene cuidado de las cosas del Señor, para ser santa así en cuerpo como en espíritu; pero la casada tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su marido”
— 1 Corintios 7:34