56 Versículos de la Biblia sobre los gemelos

Versículos de la Biblia sobre los gemelos

Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 56 Versículos de la Biblia sobre los gemelos, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.

Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.

La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.

Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!

“Cuando se cumplieron sus días para dar a luz, he aquí había gemelos en su vientre”

— Génesis 25:24

“Salió el primero rubio, y era todo velludo como una pelliza; y llamaron su nombre Esaú”

— Génesis 25:25

“Después salió su hermano, trabada su mano al calcañar de Esaú; y fue llamado su nombre Jacob. Y era Isaac de edad de sesenta años cuando ella los dio a luz”

— Génesis 25:26

“Cubrió sus manos y la parte de su cuello donde no tenía vello, con las pieles de los cabritos”

— Génesis 27:16

“Entregó los guisados y el pan que había preparado, en manos de Jacob su hijo”

— Génesis 27:17

“Sucedió que a la noche tomó a Lea su hija, y se la trajo; y él se llegó a ella”

— Génesis 29:23

“Venida la mañana, he aquí que era Lea; y Jacob dijo a Labán: ¿Qué es esto que me has hecho? ¿No te he servido por Raquel? ¿Por qué, pues, me has engañado?”

— Génesis 29:25

“Viendo Raquel que no daba hijos a Jacob, tuvo envidia de su hermana, y decía a Jacob: Dame hijos, o si no, me muero”

— Génesis 30:1

“Se acordó Dios de Raquel, y la oyó Dios, y le concedió hijos”

— Génesis 30:22

“Aconteció cuando Raquel hubo dado a luz a José, que Jacob dijo a Labán: Envíame, e iré a mi lugar, y a mi tierra”

— Génesis 30:25

“Aconteció que cuando moraba Israel en aquella tierra, fue Rubén y durmió con Bilha la concubina de su padre; lo cual llegó a saber Israel. Ahora bien, los hijos de Israel fueron doce”

— Génesis 35:22

“Amaba Israel a José más que a todos sus hijos, porque lo había tenido en su vejez; y le hizo una túnica de diversos colores”

— Génesis 37:3

“Dijeron el uno al otro: He aquí viene el soñador”

— Génesis 37:19

“Sucedió, pues, que cuando llegó José a sus hermanos, ellos quitaron a José su túnica, la túnica de colores que tenía sobre sí”

— Génesis 37:23

“Cuando pasaban los madianitas mercaderes, sacaron ellos a José de la cisterna, y le trajeron arriba, y le vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron a José a Egipto”

— Génesis 37:28

“Los madianitas lo vendieron en Egipto a Potifar, oficial de Faraón, capitán de la guardia”

— Génesis 37:36

“Aconteció que al tiempo de dar a luz, he aquí había gemelos en su seno”

— Génesis 38:27

“Aconteció que al tiempo de dar a luz, he aquí había gemelos en su seno”

— Génesis 38:27

“Llevado, pues, José a Egipto, Potifar oficial de Faraón, capitán de la guardia, varón egipcio, lo compró de los ismaelitas que lo habían llevado allá”

— Génesis 39:1

“Tomó su amo a José, y lo puso en la cárcel, donde estaban los presos del rey, y estuvo allí en la cárcel”

— Génesis 39:20

“Todas las personas que le nacieron a Jacob fueron setenta. Y José estaba en Egipto”

— Éxodo 1:5

“Los hijos de Israel fructificaron y se multiplicaron, y fueron aumentados y fortalecidos en extremo, y se llenó de ellos la tierra”

— Éxodo 1:7

“Porque yo me volveré a vosotros, y os haré crecer, y os multiplicaré, y afirmaré mi pacto con vosotros”

— Levítico 26:9

“Stas son las familias de Manasés; y fueron contados de ellas cincuenta y dos mil setecientos”

— Números 26:34

“Stos son los hijos de Efraín por sus familias: de Sutela, la familia de los sutelaítas; de Bequer, la familia de los bequeritas; de Tahán, la familia de los tahanitas”

— Números 26:35

“Cuando hermanos habitaren juntos, y muriere alguno de ellos, y no tuviere hijo, la mujer del muerto no se casará fuera con hombre extraño; su cuñado se llegará a ella, y la tomará por su mujer, y hará con ella parentesco”

— Deuteronomio 25:5

“Pero David respondió a Saúl: ¿Quién soy yo, o qué es mi vida, o la familia de mi padre en Israel, para que yo sea yerno del rey?”

— 1 Samuel 18:18

“Los criados de Saúl hablaron estas palabras a los oídos de David. Y David dijo: ¿Os parece a vosotros que es poco ser yerno del rey, siendo yo un hombre pobre y de ninguna estima?”

— 1 Samuel 18:23

“Aconteció después de esto, que teniendo Absalón hijo de David una hermana hermosa que se llamaba Tamar, se enamoró de ella Amnón hijo de David”

— 2 Samuel 13:1

“Aconteció pasados dos años, que Absalón tenía esquiladores en Baal-hazor, que está junto a Efraín; y convidó Absalón a todos los hijos del rey”

— 2 Samuel 13:23

“Mirando él atrás, los vio, y los maldijo en el nombre de Jehová. Y salieron dos osos del monte, y despedazaron de ellos a cuarenta y dos muchachos”

— 2 Reyes 2:24

“Staba Eliseo enfermo de la enfermedad de que murió. Y descendió a él Joás rey de Israel, y llorando delante de él, dijo: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo”

— 2 Reyes 13:14

“Murió Eliseo, y lo sepultaron. Entrado el año, vinieron bandas armadas de moabitas a la tierra”

— 2 Reyes 13:20

“Booz, pues, tomó a Rut, y ella fue su mujer; y se llegó a ella, y Jehová le dio que concibiese y diese a luz un hijo”

— Rut 4:13

“Le dieron nombre las vecinas, diciendo: Le ha nacido un hijo a Noemí; y lo llamaron Obed. Este es padre de Isaí, padre de David”

— Rut 4:17

“Stas son las generaciones de Fares: Fares engendró a Hezrón”

— Rut 4:18

“Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo”

— Mateo 22:30

“Porque cuando resuciten de los muertos, ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles que están en los cielos”

— Marcos 12:25

“Ntonces respondiendo Jesús, les dijo: Los hijos de este siglo se casan, y se dan en casamiento”

— Lucas 20:34

“Porque no pueden ya más morir, pues son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección”

— Lucas 20:36

“L siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos”

— Juan 1:35

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”

— Juan 3:16

“Ste es el discípulo que da testimonio de estas cosas, y escribió estas cosas; y sabemos que su testimonio es verdadero”

— Juan 21:24

“Venido el día, algunos de los judíos tramaron un complot y se juramentaron bajo maldición, diciendo que no comerían ni beberían hasta que hubiesen dado muerte a Pablo”

— Hechos 23:12

“Mas el hijo de la hermana de Pablo, oyendo hablar de la celada, fue y entró en la fortaleza, y dio aviso a Pablo”

— Hechos 23:16

“Sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”

— Romanos 8:28

“No solo esto, sino también cuando Rebeca concibió de uno, de Isaac nuestro padre”

— Romanos 9:10

“Así que, hermanos, nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa”

— Gálatas 4:28

“Pero como entonces el que había nacido según la carne perseguía al que había nacido según el Espíritu, así también ahora”

— Gálatas 4:29

“Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo”

— Efesios 3:14

“Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo”

— Filipenses 2:3

“No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos”

— Colosenses 3:9

“Antes fuimos tiernos entre vosotros, como la nodriza que cuida con ternura a sus propios hijos”

— 1 Tesalonicenses 2:7

“Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido”

— Hebreos 11:11

“Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación”

— Santiago 1:17

“Yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido”

— Apocalipsis 21:2