55 Versículos de la Biblia sobre los zorros

Versículos de la Biblia sobre los zorros

Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 55 Versículos de la Biblia sobre los zorros, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.

Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.

La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.

Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!

“Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas, que echan a perder las viñas; Porque nuestras viñas están en cierne”

— Cantares 2:15

“Les dijo: Id, y decid a aquella zorra: He aquí, echo fuera demonios y hago curaciones hoy y mañana, y al tercer día termino mi obra”

— Lucas 13:32

“Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza”

— Mateo 8:20

“Mi amado es mío, y yo suya; Él apacienta entre lirios”

— Cantares 2:16

“Oh, tú que habitas en los huertos, Los compañeros escuchan tu voz; Házmela oír”

— Cantares 8:13

“Paloma mía, que estás en los agujeros de la peña, en lo escondido de escarpados parajes, Muéstrame tu rostro, hazme oír tu voz; Porque dulce es la voz tuya, y hermoso tu aspecto”

— Cantares 2:14

“Scápate como gacela de la mano del cazador, Y como ave de la mano del que arma lazos”

— Proverbios 6:5

“Como el ave que se apresura a la red, Y no sabe que es contra su vida, Hasta que la saeta traspasa su corazón”

— Proverbios 7:23

“L avisado ve el mal y se esconde; Mas los simples pasan y reciben el daño”

— Proverbios 22:3

“L avisado ve el mal y se esconde; Mas los simples pasan y llevan el daño”

— Proverbios 27:12

“Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla”

— Mateo 12:43

“Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo; y no hallándolo, dice: Volveré a mi casa de donde salí”

— Lucas 11:24

“Abrieron sobre mí su boca Como león rapaz y rugiente”

— Salmos 22:13

“Sus atalayas son ciegos, todos ellos ignorantes; todos ellos perros mudos, no pueden ladrar; soñolientos, echados, aman el dormir”

— Isaías 56:10

“Por tanto, el león de la selva los matará, los destruirá el lobo del desierto, el leopardo acechará sus ciudades; cualquiera que de ellas saliere será arrebatado; porque sus rebeliones se han multiplicado, se han aumentado sus deslealtades”

— Jeremías 5:6

“Desde Dan se oyó el bufido de sus caballos; al sonido de los relinchos de sus corceles tembló toda la tierra; y vinieron y devoraron la tierra y su abundancia, a la ciudad y a los moradores de ella”

— Jeremías 8:16

“Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos contra aquellos profetas: He aquí que yo les hago comer ajenjos, y les haré beber agua de hiel; porque de los profetas de Jerusalén salió la hipocresía sobre toda la tierra”

— Jeremías 23:15

“Como osa que ha perdido los hijos los encontraré, y desgarraré las fibras de su corazón, y allí los devoraré como león; fiera del campo los despedazará”

— Oseas 13:8

“¿Cazarás tú la presa para el león? ¿Saciarás el hambre de los leoncillos”

— Job 38:39

“Porque le privó Dios de sabiduría, Y no le dio inteligencia”

— Job 39:17

“¡La voz de mi amado! He aquí él viene Saltando sobre los montes, Brincando sobre los collados”

— Cantares 2:8

“Mi amado es semejante al corzo, O al cervatillo. Helo aquí, está tras nuestra pared, Mirando por las ventanas, Atisbando por las celosías”

— Cantares 2:9

“Hasta que apunte el día, y huyan las sombras, Vuélvete, amado mío; sé semejante al corzo, o como el cervatillo Sobre los montes de Beter”

— Cantares 2:17

“Me hallaron los guardas que rondan la ciudad, Y les dije: ¿Habéis visto al que ama mi alma?”

— Cantares 3:3

“O os conjuro, oh doncellas de Jerusalén, Por los corzos y por las ciervas del campo, Que no despertéis ni hagáis velar al amor, Hasta que quiera”

— Cantares 3:5

“¿Quién es esta que sube del desierto como columna de humo, Sahumada de mirra y de incienso Y de todo polvo aromático?”

— Cantares 3:6

“He aquí es la litera de Salomón; Sesenta valientes la rodean, De los fuertes de Israel”

— Cantares 3:7

“Todos ellos tienen espadas, diestros en la guerra; Cada uno su espada sobre su muslo, Por los temores de la noche”

— Cantares 3:8

“Tus dos pechos, como gemelos de gacela, Que se apacientan entre lirios”

— Cantares 4:5

“Hasta que apunte el día y huyan las sombras, Me iré al monte de la mirra, Y al collado del incienso”

— Cantares 4:6

“Ven conmigo desde el Líbano, oh esposa mía; Ven conmigo desde el Líbano. Mira desde la cumbre de Amana, Desde la cumbre de Senir y de Hermón, Desde las guaridas de los leones, Desde los montes de los leopardos”

— Cantares 4:8

“Prendiste mi corazón, hermana, esposa mía; Has apresado mi corazón con uno de tus ojos, Con una gargantilla de tu cuello”

— Cantares 4:9

“Sus mejillas, como una era de especias aromáticas, como fragantes flores; Sus labios, como lirios que destilan mirra fragante”

— Cantares 5:13

“Hermosa eres tú, oh amiga mía, como Tirsa; De desear, como Jerusalén; Imponente como ejércitos en orden”

— Cantares 6:4

“Aparta tus ojos de delante de mí, Porque ellos me vencieron. Tu cabello es como manada de cabras Que se recuestan en las laderas de Galaad”

— Cantares 6:5

“Antes que lo supiera, mi alma me puso Entre los carros de Aminadab”

— Cantares 6:12

“Las mandrágoras han dado olor, Y a nuestras puertas hay toda suerte de dulces frutas, Nuevas y añejas, que para ti, oh amado mío, he guardado”

— Cantares 7:13

“¡Oh, si tú fueras como un hermano mío Que mamó los pechos de mi madre! Entonces, hallándote fuera, te besaría, Y no me menospreciarían”

— Cantares 8:1

“O te llevaría, te metería en casa de mi madre; Tú me enseñarías, Y yo te haría beber vino Adobado del mosto de mis granadas”

— Cantares 8:2

“He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas”

— Mateo 10:16

“¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno?”

— Mateo 23:33

“Id; he aquí yo os envío como corderos en medio de lobos”

— Lucas 10:3

“¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla?”

— Lucas 15:8

“También a aquellos mis enemigos que no querían que yo reinase sobre ellos, traedlos acá, y decapitadlos delante de mí”

— Lucas 19:27

“Porque no pueden ya más morir, pues son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección”

— Lucas 20:36

“Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa”

— Juan 10:12

“Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen”

— Juan 10:27

“Yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano”

— Juan 10:28

“Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre”

— Juan 10:29

“El Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros”

— Romanos 16:20

“N caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos”

— 2 Corintios 11:26

“Para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error”

— Efesios 4:14

“Guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros, guardaos de los mutiladores del cuerpo”

— Filipenses 3:2

“Mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados”

— 2 Timoteo 3:13

“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar”

— 1 Pedro 5:8