Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 68 Versículos de la Biblia sobre Nicodemo, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.
Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.
La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.
Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!
“Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal entre los judíos”
— Juan 3:1
“Ste vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él”
— Juan 3:2
“Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios”
— Juan 3:3
“Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?”
— Juan 3:4
“Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios”
— Juan 3:5
“Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es”
— Juan 3:6
“No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo”
— Juan 3:7
“L viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu”
— Juan 3:8
“Respondió Nicodemo y le dijo: ¿Cómo puede hacerse esto?”
— Juan 3:9
“Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto?”
— Juan 3:10
“De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio”
— Juan 3:11
“Si os he dicho cosas terrenales, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?”
— Juan 3:12
“Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo”
— Juan 3:13
“Como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado”
— Juan 3:14
“Para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”
— Juan 3:15
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”
— Juan 3:16
“Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él”
— Juan 3:17
“L que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios”
— Juan 3:18
“Esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas”
— Juan 3:19
“Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas”
— Juan 3:20
“Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios”
— Juan 3:21
“Después de esto, vino Jesús con sus discípulos a la tierra de Judea, y estuvo allí con ellos, y bautizaba”
— Juan 3:22
“Juan bautizaba también en Enón, junto a Salim, porque había allí muchas aguas; y venían, y eran bautizados”
— Juan 3:23
“Porque Juan no había sido aún encarcelado”
— Juan 3:24
“Ntonces hubo discusión entre los discípulos de Juan y los judíos acerca de la purificación”
— Juan 3:25
“Vinieron a Juan y le dijeron: Rabí, mira que el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien tú diste testimonio, bautiza, y todos vienen a él”
— Juan 3:26
“Respondió Juan y dijo: No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo”
— Juan 3:27
“Vosotros mismos me sois testigos de que dije: Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él”
— Juan 3:28
“L que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo está cumplido”
— Juan 3:29
“S necesario que él crezca, pero que yo mengüe”
— Juan 3:30
“L que de arriba viene, es sobre todos; el que es de la tierra, es terrenal, y cosas terrenales habla; el que viene del cielo, es sobre todos”
— Juan 3:31
“Lo que vio y oyó, esto testifica; y nadie recibe su testimonio”
— Juan 3:32
“L que recibe su testimonio, este atestigua que Dios es veraz”
— Juan 3:33
“Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla; pues Dios no da el Espíritu por medida”
— Juan 3:34
“L Padre ama al Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano”
— Juan 3:35
“L que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él”
— Juan 3:36
“Cuando llegó la noche, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, que también había sido discípulo de Jesús”
— Mateo 27:57
“José de Arimatea, miembro noble del concilio, que también esperaba el reino de Dios, vino y entró osadamente a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús”
— Marcos 15:43
“Había un varón llamado José, de Arimatea, ciudad de Judea, el cual era miembro del concilio, varón bueno y justo”
— Lucas 23:50
“Fue a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús”
— Lucas 23:52
“Las mujeres que habían venido con él desde Galilea, siguieron también, y vieron el sepulcro, y cómo fue puesto su cuerpo”
— Lucas 23:55
“Los sacó fuera hasta Betania, y alzando sus manos, los bendijo”
— Lucas 24:50
“Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo este anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él”
— Hechos 10:38
“De este dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre”
— Hechos 10:43
“De la descendencia de este, y conforme a la promesa, Dios levantó a Jesús por Salvador a Israel”
— Hechos 13:23
“Antes de su venida, predicó Juan el bautismo de arrepentimiento a todo el pueblo de Israel”
— Hechos 13:24
“Nosotros también os anunciamos el evangelio de aquella promesa hecha a nuestros padres”
— Hechos 13:32
“La cual Dios ha cumplido a los hijos de ellos, a nosotros, resucitando a Jesús; como está escrito también en el salmo segundo: Mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy”
— Hechos 13:33
“En cuanto a que le levantó de los muertos para nunca más volver a corrupción, lo dijo así: Os daré las misericordias fieles de David”
— Hechos 13:34
“Sabed, pues, esto, varones hermanos: que por medio de él se os anuncia perdón de pecados”
— Hechos 13:38
“Que de todo aquello de que por la ley de Moisés no pudisteis ser justificados, en él es justificado todo aquel que cree”
— Hechos 13:39
“Como está escrito: No hay justo, ni aun uno”
— Romanos 3:10
“Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”
— Romanos 3:23
“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”
— Romanos 5:8
“Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”
— Romanos 6:23
“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”
— Romanos 8:1
“Sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”
— Romanos 8:28
“Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él”
— 2 Corintios 5:21
“Que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá”
— Gálatas 3:11
“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios”
— Efesios 2:8
“No por obras, para que nadie se gloríe”
— Efesios 2:9
“A vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados”
— Colosenses 2:13
“Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios”
— Colosenses 3:1
“Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero”
— 1 Timoteo 1:15
“Casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión”
— Hebreos 9:22
“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”
— Hebreos 11:6
“Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu”
— 1 Pedro 3:18
“De Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre”
— Apocalipsis 1:5