53 Versículos de la Biblia sobre pasar tiempo con Dios

Versículos de la Biblia sobre pasar tiempo con Dios

Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 53 Versículos de la Biblia sobre pasar tiempo con Dios, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.

Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.

La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.

Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!

“Stad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra”

— Salmos 46:10

“Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré; Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, En tierra seca y árida donde no hay aguas”

— Salmos 63:1

“Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan”

— Salmos 119:2

“Con todo mi corazón te he buscado; No me dejes desviarme de tus mandamientos”

— Salmos 119:10

“N tus mandamientos meditaré; Consideraré tus caminos”

— Salmos 119:15

“Me regocijaré en tus estatutos; No me olvidaré de tus palabras”

— Salmos 119:16

“Hazme entender el camino de tus mandamientos, Para que medite en tus maravillas”

— Salmos 119:27

“Dame entendimiento, y guardaré tu ley, Y la cumpliré de todo corazón”

— Salmos 119:34

“Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; Avívame en tu camino”

— Salmos 119:37

“Me regocijaré en tus mandamientos, Los cuales he amado”

— Salmos 119:47

“Alzaré asimismo mis manos a tus mandamientos que amé, Y meditaré en tus estatutos”

— Salmos 119:48

“Me acordé en la noche de tu nombre, oh Jehová, Y guardé tu ley”

— Salmos 119:55

“Nséñame buen sentido y sabiduría, Porque tus mandamientos he creído”

— Salmos 119:66

“Vengan a mí tus misericordias, para que viva, Porque tu ley es mi delicia”

— Salmos 119:77

“Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han calumniado; Pero yo meditaré en tus mandamientos”

— Salmos 119:78

“Desfallecieron mis ojos por tu palabra, Diciendo: ¿Cuándo me consolarás?”

— Salmos 119:82

“Casi me han echado por tierra, Pero no he dejado tus mandamientos”

— Salmos 119:87

“¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación”

— Salmos 119:97

“¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca”

— Salmos 119:103

“Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino”

— Salmos 119:105

“Mi escondedero y mi escudo eres tú; En tu palabra he esperado”

— Salmos 119:114

“Me anticipé al alba, y clamé; Esperé en tu palabra”

— Salmos 119:147

“Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano”

— Isaías 55:6

“Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón”

— Jeremías 29:13

“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”

— Mateo 6:33

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”

— Mateo 11:28

“Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba”

— Marcos 1:35

“Mas él se apartaba a lugares desiertos, y oraba”

— Lucas 5:16

“N aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios”

— Lucas 6:12

“Aconteció que mientras Jesús oraba aparte, estaban con él los discípulos; y les preguntó, diciendo: ¿Quién dice la gente que soy yo?”

— Lucas 9:18

“Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos”

— Lucas 11:1

“Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren”

— Juan 4:23

“L que tiene mis mandamientos, y los guarda, ese es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él”

— Juan 14:21

“Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí”

— Juan 15:4

“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho”

— Juan 15:7

“Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado”

— Juan 17:3

“Estos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así”

— Hechos 17:11

“Ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados”

— Hechos 20:32

“Gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración”

— Romanos 12:12

“El Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo”

— Romanos 15:13

“Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios”

— 1 Corintios 10:31

“La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén”

— 2 Corintios 13:14

“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias”

— Filipenses 4:6

“La paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús”

— Filipenses 4:7

“Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias”

— Colosenses 4:2

“Orad sin cesar”

— 1 Tesalonicenses 5:17

“Que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina”

— 2 Timoteo 4:2

“Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro”

— Hebreos 4:16

“Acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura”

— Hebreos 10:22

“Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones”

— Santiago 4:8

“Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración”

— 1 Pedro 4:7

“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”

— 1 Juan 1:9

“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”

— Apocalipsis 3:20