Queridos amigos, aquí les comparto 58 Versículos de la Biblia sobre prestar atención, que creo les ayudarán a comprender este tema si están interesados. Porque aquí en todos los versículos bíblicos que he compartido hay algunos versículos que están directamente relacionados con este tema de la Biblia y he compartido algunos otros versículos que están relacionados con este tema.
Aquí podrás ver estos versículos en un estilo de coloración muy hermoso. Que puedes compartir con tus amigos y familiares tomando una captura de pantalla.
Espero que puedas aprender algo de este tema hoy. Vayamos ahora a los versículos bíblicos. Que Dios los bendiga abundantemente, gracias.
“Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; Enséñame tus sendas”
— Salmos 25:4
“Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones”
— Proverbios 4:20
“Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos; Guarda la ley y el consejo”
— Proverbios 3:21
“Tus ojos miren lo recto, Y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante”
— Proverbios 4:25
“Xamina la senda de tus pies, Y todos tus caminos sean rectos”
— Proverbios 4:26
“Porque los caminos del hombre están ante los ojos de Jehová, Y él considera todas sus veredas”
— Proverbios 5:21
“No codicies su hermosura en tu corazón, Ni ella te prenda con sus ojos”
— Proverbios 6:25
“Hijo mío, guarda mis razones, Y atesora contigo mis mandamientos”
— Proverbios 7:1
“Ahora pues, hijos, oídme, Y estad atentos a las razones de mi boca”
— Proverbios 7:24
“Ahora, pues, hijos, oídme, Y bienaventurados los que guardan mis caminos”
— Proverbios 8:32
“Ncomienda a Jehová tus obras, Y tus pensamientos serán afirmados”
— Proverbios 16:3
“L corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos”
— Proverbios 16:9
“L oído que oye, y el ojo que ve, Ambas cosas igualmente ha hecho Jehová”
— Proverbios 20:12
“Inclina tu oído y oye las palabras de los sabios, Y aplica tu corazón a mi sabiduría”
— Proverbios 22:17
“Dame, hijo mío, tu corazón, Y miren tus ojos por mis caminos”
— Proverbios 23:26
“Miré, y lo puse en mi corazón; Lo vi, y tomé consejo”
— Proverbios 24:32
“Ntonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda”
— Isaías 30:21
“Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David”
— Isaías 55:3
“Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón”
— Jeremías 29:13
“L que tiene oídos para oír, oiga”
— Mateo 11:15
“L que tiene oídos para oír, oiga”
— Mateo 13:9
“Ntonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga”
— Mateo 13:43
“Ntonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos”
— Mateo 16:17
“Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos”
— Mateo 19:14
“Estos son los que fueron sembrados en buena tierra: los que oyen la palabra y la reciben, y dan fruto a treinta, a sesenta, y a ciento por uno”
— Marcos 4:20
“¿Teniendo ojos no veis, y teniendo oídos no oís? ¿Y no recordáis?”
— Marcos 8:18
“Mas la que cayó en buena tierra, estos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia”
— Lucas 8:15
“Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre”
— Lucas 21:36
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”
— Juan 3:16
“Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos”
— Juan 8:31
“Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen”
— Juan 10:27
“Ntonces Jesús les dijo: Aún por un poco está la luz entre vosotros; andad entre tanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas; porque el que anda en tinieblas, no sabe a dónde va”
— Juan 12:35
“Si me amáis, guardad mis mandamientos”
— Juan 14:15
“Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir”
— Juan 16:13
“Estos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así”
— Hechos 17:11
“Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno”
— Hechos 20:31
“Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz”
— Romanos 8:6
“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”
— Romanos 12:2
“Esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos”
— Romanos 13:11
“Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza”
— Romanos 15:4
“Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman”
— 1 Corintios 2:9
“Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga”
— 1 Corintios 10:12
“No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”
— 2 Corintios 4:18
“Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios”
— Efesios 5:15
“Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra”
— Colosenses 3:2
“Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias”
— Colosenses 4:2
“Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios”
— 1 Tesalonicenses 5:6
“Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio”
— 2 Timoteo 4:5
“Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos”
— Hebreos 2:1
“Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios”
— Hebreos 12:2
“Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse”
— Santiago 1:19
“Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros”
— Santiago 4:7
“Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado”
— 1 Pedro 1:13
“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar”
— 1 Pedro 5:8
“Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz”
— 2 Pedro 3:14
“Ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados”
— 1 Juan 2:28
“Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es”
— 1 Juan 3:2
“Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti”
— Apocalipsis 3:3