48 Versículos de la Biblia sobre una buena esposa

Versículos de la Biblia sobre una buena esposa

Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 48 Versículos de la Biblia sobre una buena esposa, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.

Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.

La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.

Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!

“Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas”

— Proverbios 31:10

“Fuerza y honor son su vestidura; Y se ríe de lo por venir”

— Proverbios 31:25

“Abre su boca con sabiduría, Y la ley de clemencia está en su lengua”

— Proverbios 31:26

“Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; Y su marido también la alaba”

— Proverbios 31:28

“La mujer virtuosa es corona de su marido; Mas la mala, como carcoma en sus huesos”

— Proverbios 12:4

“Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor”

— Colosenses 3:18

“L que halla esposa halla el bien, Y alcanza la benevolencia de Jehová”

— Proverbios 18:22

“La casa y las riquezas son herencia de los padres; Mas de Jehová la mujer prudente”

— Proverbios 19:14

“Ngañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, esa será alabada”

— Proverbios 31:30

“Ahora pues, no temas, hija mía; yo haré contigo lo que tú digas, pues toda la gente de mi pueblo sabe que eres mujer virtuosa”

— Rut 3:11

“O soy de mi amado, y mi amado es mío; Él apacienta entre los lirios”

— Cantares 6:3

“Dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él”

— Génesis 2:18

“L corazón de su marido está en ella confiado, Y no carecerá de ganancias”

— Proverbios 31:11

“Le da ella bien y no mal Todos los días de su vida”

— Proverbios 31:12

“Se levanta aun de noche Y da comida a su familia Y ración a sus criadas”

— Proverbios 31:15

“Alarga su mano al pobre, Y extiende sus manos al menesteroso”

— Proverbios 31:20

“Abre su boca con sabiduría, Y la ley de clemencia está en su lengua”

— Proverbios 31:26

“Considera los caminos de su casa, Y no come el pan de balde”

— Proverbios 31:27

“Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa”

— Salmos 128:3

“Las mujeres asimismo sean honestas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo”

— 1 Timoteo 3:11

“Ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados”

— 1 Pedro 4:8

“La mujer sabia edifica su casa; Mas la necia con sus manos la derriba”

— Proverbios 14:1

“Muchas mujeres hicieron el bien; Mas tú sobrepasas a todas”

— Proverbios 31:29

“Lo que aún busca mi alma, y no lo encuentra: un hombre entre mil he hallado, pero mujer entre todas estas nunca hallé”

— Eclesiastés 7:28

“Que tenga testimonio de buenas obras; si ha criado hijos; si ha practicado la hospitalidad; si ha lavado los pies de los santos; si ha socorrido a los afligidos; si ha practicado toda buena obra”

— 1 Timoteo 5:10

“Que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos”

— Tito 2:4

“Considera la heredad, y la compra, Y planta viña del fruto de sus manos”

— Proverbios 31:16

“Ciñe de fuerza sus lomos, Y esfuerza sus brazos”

— Proverbios 31:17

“Alarga su mano al pobre, Y extiende sus manos al menesteroso”

— Proverbios 31:20

“Lla se hace tapices; De lino fino y púrpura es su vestido”

— Proverbios 31:22

“Su marido es conocido en las puertas, Cuando se sienta con los ancianos de la tierra”

— Proverbios 31:23

“Trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también”

— 2 Timoteo 1:5

“Hace telas, y vende, Y da cintas al mercader”

— Proverbios 31:24

“Dadle del fruto de sus manos, Y alábenla en las puertas sus hechos”

— Proverbios 31:31

“Bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor”

— Lucas 1:45

“Sforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, Y tome aliento vuestro corazón”

— Salmos 31:24

“Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre”

— Mateo 19:6

“Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo”

— 1 Corintios 11:3

“Con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor”

— Efesios 4:2

“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”

— Filipenses 4:8

“Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis”

— 1 Tesalonicenses 5:11

“Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía”

— Santiago 3:17

“La mujer agraciada tendrá honra, Y los fuertes tendrán riquezas”

— Proverbios 11:16

“Abre tu boca, juzga con justicia, Y defiende la causa del pobre y del menesteroso”

— Proverbios 31:9

“L hombre de bien tiene misericordia, y presta; Gobierna sus asuntos con juicio”

— Salmos 112:5

“Panal de miel son los dichos suaves; Suavidad al alma y medicina para los huesos”

— Proverbios 16:24

“Abre tu boca por el mudo En el juicio de todos los desvalidos”

— Proverbios 31:8

“Alarga su mano al pobre, Y extiende sus manos al menesteroso”

— Proverbios 31:20