Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 54 Versículos de la Biblia sobre la jactancia, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.
Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.
La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.
Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!
“Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno”
— Romanos 12:3
“Alábete el extraño, y no tu propia boca; El ajeno, y no los labios tuyos”
— Proverbios 27:2
“Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala”
— Santiago 4:16
“L amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece”
— 1 Corintios 13:4
“Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña”
— Gálatas 6:3
“Porque el malo se jacta del deseo de su alma, Bendice al codicioso, y desprecia a Jehová”
— Salmos 10:3
“Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas”
— Jeremías 9:23
“Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo”
— 1 Juan 2:16
“Antes del quebrantamiento es la soberbia, Y antes de la caída la altivez de espíritu”
— Proverbios 16:18
“Para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor”
— 1 Corintios 1:31
“Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido”
— Lucas 14:11
“Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido”
— Mateo 23:12
“Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra; Mas con los humildes está la sabiduría”
— Proverbios 11:2
“No un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo”
— 1 Timoteo 3:6
“Mas el que se gloría, gloríese en el Señor”
— 2 Corintios 10:17
“¿Hasta cuándo pronunciarán, hablarán cosas duras, Y se vanagloriarán todos los que hacen iniquidad?”
— Salmos 94:4
“La altivez de los ojos del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y Jehová solo será exaltado en aquel día”
— Isaías 2:11
“Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes”
— 1 Pedro 5:5
“Antes del quebrantamiento se eleva el corazón del hombre, Y antes de la honra es el abatimiento”
— Proverbios 18:12
“Os digo que este descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido”
— Lucas 18:14
“Porque aunque fue crucificado en debilidad, vive por el poder de Dios. Pues también nosotros somos débiles en él, pero viviremos con él por el poder de Dios para con vosotros”
— 2 Corintios 13:4
“Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne”
— Colosenses 2:23
“Con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor”
— Efesios 4:2
“A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos”
— 1 Timoteo 6:17
“Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos”
— 2 Timoteo 3:2
“N cuanto a lo sacrificado a los ídolos, sabemos que todos tenemos conocimiento. El conocimiento envanece, pero el amor edifica”
— 1 Corintios 8:1
“Los que confían en sus bienes, Y de la muchedumbre de sus riquezas se jactan”
— Salmos 49:6
“Ciertamente Dios no oirá la vanidad, Ni la mirará el Omnipotente”
— Job 35:13
“Altivez de ojos, y orgullo de corazón, Y pensamiento de impíos, son pecado”
— Proverbios 21:4
“L cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios”
— 2 Tesalonicenses 2:4
“Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios”
— Miqueas 6:8
“Un día señalado, Herodes, vestido de ropas reales, se sentó en el tribunal y les arengó”
— Hechos 12:21
“He aquí el hombre que no puso a Dios por su fortaleza, Sino que confió en la multitud de sus riquezas, Y se mantuvo en su maldad”
— Salmos 52:7
“Hay generación cuyos ojos son altivos Y cuyos párpados están levantados en alto”
— Proverbios 30:13
“¡Ay de los sabios en sus propios ojos, y de los que son prudentes delante de sí mismos”
— Isaías 5:21
“Tu arrogancia te engañó, y la soberbia de tu corazón. Tú que habitas en cavernas de peñas, que tienes la altura del monte, aunque alces como águila tu nido, de allí te haré descender, dice Jehová”
— Jeremías 49:16
“O he oído las afrentas de Moab, y los denuestos de los hijos de Amón con que deshonraron a mi pueblo, y se engrandecieron sobre su territorio”
— Sofonías 2:8
“Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo”
— Apocalipsis 3:17
“No multipliquéis palabras de grandeza y altanería; Cesen las palabras arrogantes de vuestra boca; Porque el Dios de todo saber es Jehová, Y a él toca el pesar las acciones”
— 1 Samuel 2:3
“Jehová conoce los pensamientos de los hombres, Que son vanidad”
— Salmos 94:11
“L sabio teme y se aparta del mal; Mas el insensato se muestra insolente y confiado”
— Proverbios 14:16
“Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes”
— Efesios 4:29
“Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo”
— Filipenses 2:3
“Todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres”
— Colosenses 3:23
“Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres”
— Tito 3:2
“Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo”
— 1 Pedro 5:6
“Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes”
— Santiago 4:6
“Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo”
— 1 Juan 2:16
“Mirad por vosotros mismos, para que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón completo”
— 2 Juan 1:8
“Ntonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche”
— Apocalipsis 12:10
“He aquí, diste a mis días término corto, Y mi edad es como nada delante de ti; Ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. Selah”
— Salmos 39:5
“Con ciencia se llenarán las cámaras De todo bien preciado y agradable”
— Proverbios 24:4
“Hizo proezas con su brazo; Esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones”
— Lucas 1:51
“Porque ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?”
— 1 Corintios 4:7