50 Versículos de la Biblia sobre el alfarero y el barro

Versículos de la Biblia sobre el alfarero y el barro

Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 50 Versículos de la Biblia sobre el alfarero y el barro, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.

Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.

La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.

Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!

“¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel? dice Jehová. He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel”

— Jeremías 18:6

“Ahora pues, Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos nosotros”

— Isaías 64:8

“¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?”

— Romanos 9:21

“¡Ay del que pleitea con su Hacedor! ¡El tiesto con los tiestos de la tierra! ¿Dirá el barro al que lo labra: Qué haces?; o tu obra: ¿No tiene manos?”

— Isaías 45:9

“Vuestra perversidad ciertamente será reputada como el barro del alfarero. ¿Acaso la obra dirá de su hacedor: No me hizo? ¿Dirá la vasija de aquel que la ha formado: No entendió?”

— Isaías 29:16

“La vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla”

— Jeremías 18:4

“Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra”

— 2 Timoteo 2:21

“Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre”

— Salmos 139:13

“Él formó el corazón de todos ellos; Atento está a todas sus obras”

— Salmos 33:15

“Ahora pues, Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos nosotros”

— Isaías 64:8

“Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo, Y aun al impío para el día malo”

— Proverbios 16:4

“Acuérdate que como a barro me diste forma; ¿Y en polvo me has de volver?”

— Job 10:9

“Heme aquí a mí en lugar de Dios, conforme a tu dicho; De barro fui yo también formado”

— Job 33:6

“Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”

— Efesios 2:10

“Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”

— 1 Pedro 2:9

“Porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiso: ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios”

— Apocalipsis 17:17

“Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él”

— Colosenses 1:16

“Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía”

— Hebreos 11:3

“Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones”

— Jeremías 1:5

“Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien”

— Salmos 139:14

“Ste pueblo he creado para mí; mis alabanzas publicará”

— Isaías 43:21

“A ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya”

— Isaías 61:3

“Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová; pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra”

— Isaías 66:2

“Por tanto, yo también os he hecho viles y bajos ante todo el pueblo, así como vosotros no habéis guardado mis caminos, y en la ley hacéis acepción de personas”

— Malaquías 2:9

“Me dijo Jehová: Échalo al tesoro; ¡hermoso precio con que me han apreciado! Y tomé las treinta piezas de plata, y las eché en la casa de Jehová al tesoro”

— Zacarías 11:13

“Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne”

— Ezequiel 36:26

“Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová”

— Ezequiel 37:4

“Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis”

— Ezequiel 37:5

“Pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová”

— Ezequiel 37:6

“Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero”

— Juan 6:44

“Dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre”

— Juan 6:65

“Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén”

— Romanos 11:36

“Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros”

— 2 Corintios 4:7

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”

— 2 Corintios 5:17

“Pero en una casa grande, no solamente hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro; y unos son para usos honrosos, y otros para usos viles”

— 2 Timoteo 2:20

“Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo”

— Tito 3:5

“Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios”

— 1 Corintios 3:9

“Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso”

— 1 Corintios 12:18

“Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia”

— Gálatas 1:15

“Vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad”

— Efesios 4:24

“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios”

— Efesios 2:8

“Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad”

— Filipenses 2:13

“Revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno”

— Colosenses 3:10

“Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios”

— 1 Juan 3:9

“El que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas”

— Apocalipsis 21:5

“Tus manos me hicieron y me formaron; Hazme entender, y aprenderé tus mandamientos”

— Salmos 119:73

“Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia”

— Jeremías 31:3

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”

— Jeremías 29:11

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”

— Isaías 41:10

“He aquí que en las palmas de las manos te tengo esculpida; delante de mí están siempre tus muros”

— Isaías 49:16