42 Versículos de la Biblia sobre el dolor físico

Versículos de la Biblia sobre el dolor físico

Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 42 Versículos de la Biblia sobre el dolor físico, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.

Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.

La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.

Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!

“Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu”

— Salmos 34:18

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”

— Isaías 41:10

“Me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo”

— 2 Corintios 12:9

“Él sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas”

— Salmos 147:3

“Chando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros”

— 1 Pedro 5:7

“Mi carne y mi corazón desfallecen; Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre”

— Salmos 73:26

“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”

— Juan 14:27

“Njugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron”

— Apocalipsis 21:4

“Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados”

— Isaías 53:5

“Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy enfermo; Sáname, oh Jehová, porque mis huesos se estremecen”

— Salmos 6:2

“Dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador”

— Éxodo 15:26

“Lla es mi consuelo en mi aflicción, Porque tu dicho me ha vivificado”

— Salmos 119:50

“Pero yo estoy a punto de caer, Y mi dolor está delante de mí continuamente”

— Salmos 38:17

“Lla es mi consuelo en mi aflicción, Porque tu dicho me ha vivificado”

— Salmos 119:50

“Sea ahora tu misericordia para consolarme, Conforme a lo que has dicho a tu siervo”

— Salmos 119:76

“Oyéndolo Jesús, le respondió: No temas; cree solamente, y será salva”

— Lucas 8:50

“Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor; Mullirás toda su cama en su enfermedad”

— Salmos 41:3

“Mas yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas, dice Jehová; porque desechada te llamaron, diciendo: Esta es Sion, de la que nadie se acuerda”

— Jeremías 30:17

“Si tu ley no hubiese sido mi delicia, Ya en mi aflicción hubiera perecido”

— Salmos 119:92

“Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas”

— Isaías 40:29

“Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria”

— 2 Corintios 4:17

“Lla es mi consuelo en mi aflicción, Porque tu dicho me ha vivificado”

— Salmos 119:50

“Acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él”

— Lucas 10:34

“Mi corazón está acongojado, me ha dejado mi vigor, Y aun la luz de mis ojos me falta ya”

— Salmos 38:10

“Ntonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia”

— Isaías 58:8

“Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento”

— Salmos 23:4

“Hierro y bronce serán tus cerrojos, Y como tus días serán tus fuerzas”

— Deuteronomio 33:25

“Para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: Él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias”

— Mateo 8:17

“Se deshace mi alma de ansiedad; Susténtame según tu palabra”

— Salmos 119:28

“El Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial. A él sea gloria por los siglos de los siglos. Amén”

— 2 Timoteo 4:18

“Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse”

— Romanos 8:18

“Sea ahora tu misericordia para consolarme, Conforme a lo que has dicho a tu siervo”

— Salmos 119:76

“Porque con alegría saldréis, y con paz seréis vueltos; los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso”

— Isaías 55:12

“Afligido estoy en gran manera; Vivifícame, oh Jehová, conforme a tu palabra”

— Salmos 119:107

“Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación”

— 2 Corintios 1:5

“Acuérdate de la palabra dada a tu siervo, En la cual me has hecho esperar”

— Salmos 119:49

“Stas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”

— Juan 16:33

“Si tu ley no hubiese sido mi delicia, Ya en mi aflicción hubiera perecido”

— Salmos 119:92

“Lla es mi consuelo en mi aflicción, Porque tu dicho me ha vivificado”

— Salmos 119:50

“Mas a mí, afligido y miserable, Tu salvación, oh Dios, me ponga en alto”

— Salmos 69:29

“Se deshace mi alma de ansiedad; Susténtame según tu palabra”

— Salmos 119:28

“Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación”

— Mateo 5:4