57 Versículos de la Biblia sobre espadas

Versículos de la Biblia sobre espadas

Queridos amigos, aquí les comparto 57 Versículos de la Biblia sobre espadas, que creo les ayudarán a comprender este tema si están interesados. Porque aquí en todos los versículos bíblicos que he compartido hay algunos versículos que están directamente relacionados con este tema de la Biblia y he compartido algunos otros versículos que están relacionados con este tema.

Aquí podrás ver estos versículos en un estilo de coloración muy hermoso. Que puedes compartir con tus amigos y familiares tomando una captura de pantalla.

Espero que puedas aprender algo de este tema hoy. Vayamos ahora a los versículos bíblicos. Que Dios los bendiga abundantemente, gracias.

“Tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios”

— Efesios 6:17

“Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”

— Hebreos 4:12

“Ntonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecerán”

— Mateo 26:52

“Mi vida está entre leones; Estoy echado entre hijos de hombres que vomitan llamas; Sus dientes son lanzas y saetas, Y su lengua espada aguda”

— Salmos 57:4

“Puso mi boca como espada aguda, me cubrió con la sombra de su mano; y me puso por saeta bruñida, me guardó en su aljaba”

— Isaías 49:2

“Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza”

— Apocalipsis 1:16

“De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso”

— Apocalipsis 19:15

“Les dijo: Pues ahora, el que tiene bolsa, tómela, y también la alforja; y el que no tiene espada, venda su capa y compre una”

— Lucas 22:36

“Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; Mas la lengua de los sabios es medicina”

— Proverbios 12:18

“Martillo y cuchillo y saeta aguda Es el hombre que habla contra su prójimo falso testimonio”

— Proverbios 25:18

“La ley de su Dios está en su corazón; Por tanto, sus pies no resbalarán”

— Salmos 37:31

“Bendito sea Jehová, mi roca, Quien adiestra mis manos para la batalla, Y mis dedos para la guerra”

— Salmos 144:1

“Martillo me sois, y armas de guerra; y por medio de ti quebrantaré naciones, y por medio de ti destruiré reinos”

— Jeremías 51:20

“Forjad espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces; diga el débil: Fuerte soy”

— Joel 3:10

“Porque he entesado para mí a Judá como arco, e hice a Efraín su flecha, y despertaré a tus hijos, oh Sion, contra tus hijos, oh Grecia, y te pondré como espada de valiente”

— Zacarías 9:13

“Si afilare mi reluciente espada, Y echare mano del juicio, Yo tomaré venganza de mis enemigos, Y daré la retribución a los que me aborrecen”

— Deuteronomio 32:41

“Despide relámpagos y disípalos, Envía tus saetas y túrbalos”

— Salmos 144:6

“Levántate, oh Jehová; Sal a su encuentro, póstrales; Libra mi alma de los malos con tu espada”

— Salmos 17:13

“Libra de la espada mi alma, Del poder del perro mi vida”

— Salmos 22:20

“Disputa, oh Jehová, con los que contra mí contienden; Pelea contra los que me combaten”

— Salmos 35:1

“Porque Jehová será tu confianza, Y él preservará tu pie de quedar preso”

— Proverbios 3:26

“La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor”

— Proverbios 15:1

“L caballo se alista para el día de la batalla; Mas Jehová es el que da la victoria”

— Proverbios 21:31

“Tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz”

— Eclesiastés 3:8

“Ntonces ellos dijeron: Señor, aquí hay dos espadas. Y él les dijo: Basta”

— Lucas 22:38

“No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada”

— Mateo 10:34

“Ntonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecerán”

— Mateo 26:52

“Salió otro caballo, bermejo; y al que lo montaba le fue dado poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros; y se le dio una gran espada”

— Apocalipsis 6:4

“Si alguno lleva en cautividad, va en cautividad; si alguno mata a espada, a espada debe ser muerto. Aquí está la paciencia y la fe de los santos”

— Apocalipsis 13:10

“Los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos”

— Apocalipsis 19:21

“Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento”

— Salmos 23:4

“Bendito sea Jehová, mi roca, Quien adiestra mis manos para la batalla, Y mis dedos para la guerra”

— Salmos 144:1

“Juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra”

— Isaías 2:4

“Sino que juzgará con justicia a los pobres, y argüirá con equidad por los mansos de la tierra; y herirá la tierra con la vara de su boca, y con el espíritu de sus labios matará al impío”

— Isaías 11:4

“Él juzgará entre muchos pueblos, y corregirá a naciones poderosas hasta muy lejos; y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se ensayarán más para la guerra”

— Miqueas 4:3

“Acontecerá en aquel día que habrá entre ellos gran pánico enviado por Jehová; y trabará cada uno de la mano de su compañero, y levantará su mano contra la mano de su compañero”

— Zacarías 14:13

“Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos, si vieres caballos y carros, y un pueblo más grande que tú, no tengas temor de ellos, porque Jehová tu Dios está contigo, el cual te sacó de tierra de Egipto”

— Deuteronomio 20:1

“Quien adiestra mis manos para la batalla, De manera que se doble el arco de bronce con mis brazos”

— 2 Samuel 22:35

“Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas”

— 2 Corintios 10:4

“Quien adiestra mis manos para la batalla, Para entesar con mis brazos el arco de bronce”

— Salmos 18:34

“Bendito sea Jehová, mi roca, Quien adiestra mis manos para la batalla, Y mis dedos para la guerra”

— Salmos 144:1

“Hierro con hierro se aguza; Y así el hombre aguza el rostro de su amigo”

— Proverbios 27:17

“Porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo”

— Romanos 13:4

“Reprime la reunión de gentes armadas, La multitud de toros con los becerros de los pueblos, Hasta que todos se sometan con sus piezas de plata; Esparce a los pueblos que se complacen en la guerra”

— Salmos 68:30

“¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo?”

— Isaías 58:6

“Martillo me sois, y armas de guerra; y por medio de ti quebrantaré naciones, y por medio de ti destruiré reinos”

— Jeremías 51:20

“Por tanto, arrepiéntete; pues si no, vendré a ti pronto, y pelearé contra ellos con la espada de mi boca”

— Apocalipsis 2:16

“Los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos”

— Apocalipsis 19:21

“Cuando el hombre fuerte armado guarda su palacio, en paz está lo que posee”

— Lucas 11:21

“Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra”

— Mateo 5:39

“Ntonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecerán”

— Mateo 26:52

“Pero mirad por vosotros mismos; porque os entregarán a los concilios, y en las sinagogas os azotarán; y delante de gobernadores y de reyes os llevarán por causa de mí, para testimonio a ellos”

— Marcos 13:9

“Ntonces Simón Pedro, que tenía una espada, la desenvainó, e hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. Y el siervo se llamaba Malco”

— Juan 18:10

“Respondió Jesús: Ninguna autoridad tendrías contra mí, si no te fuese dada de arriba; por tanto, el que a ti me ha entregado, mayor pecado tiene”

— Juan 19:11

“A este, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole”

— Hechos 2:23

“Pero cuando estaban para cumplirse los siete días, unos judíos de Asia, al verle en el templo, alborotaron a toda la multitud y le echaron mano”

— Hechos 21:27

“N palabra de verdad, en poder de Dios, con armas de justicia a diestra y a siniestra”

— 2 Corintios 6:7