50 Versículos de la Biblia sobre la oración intercesora

Versículos de la Biblia sobre la oración intercesora

Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 50 Versículos de la Biblia sobre la oración intercesora, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.

Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.

La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.

Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!

“Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho”

— Santiago 5:16

“Xhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres”

— 1 Timoteo 2:1

“Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos”

— Efesios 6:18

“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias”

— Filipenses 4:6

“Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual”

— Colosenses 1:9

“Si alguno viere a su hermano cometer pecado que no sea de muerte, pedirá, y Dios le dará vida; esto es para los que cometen pecado que no sea de muerte. Hay pecado de muerte, por el cual yo no digo que se pida”

— 1 Juan 5:16

“De igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles”

— Romanos 8:26

“Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos”

— Hebreos 7:25

“O ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son”

— Juan 17:9

“Pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos”

— Lucas 22:32

“Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él”

— Hechos 12:5

“Por lo demás, hermanos, orad por nosotros, para que la palabra del Señor corra y sea glorificada, así como lo fue entre vosotros”

— 2 Tesalonicenses 3:1

“No nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén”

— Mateo 6:13

“Por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad”

— 1 Timoteo 2:2

“Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración”

— 1 Pedro 4:7

“Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo”

— Judas 1:20

“Invócame en el día de la angustia; Te libraré, y tú me honrarás”

— Salmos 50:15

“Suba mi oración delante de ti como el incienso, El don de mis manos como la ofrenda de la tarde”

— Salmos 141:2

“Cooperando también vosotros a favor nuestro con la oración, para que por muchas personas sean dadas gracias a favor nuestro por el don concedido a nosotros por medio de muchos”

— 2 Corintios 1:11

“Así que, lejos sea de mí que peque yo contra Jehová cesando de rogar por vosotros; antes os instruiré en el camino bueno y recto”

— 1 Samuel 12:23

“Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos”

— Nehemías 1:4

“Oré a Jehová mi Dios e hice confesión diciendo: Ahora, Señor, Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos”

— Daniel 9:4

“Ntonces Moisés oró en presencia de Jehová su Dios, y dijo: Oh Jehová, ¿por qué se encenderá tu furor contra tu pueblo, que tú sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte?”

— Éxodo 32:11

“Ntonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré”

— Jeremías 29:12

“Diles, pues: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Volveos a mí, dice Jehová de los ejércitos, y yo me volveré a vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos”

— Zacarías 1:3

“Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”

— 2 Crónicas 7:14

“Pedid por la paz de Jerusalén; Sean prosperados los que te aman”

— Salmos 122:6

“Vio que no había hombre, y se maravilló que no hubiera quien se interpusiese; y lo salvó su brazo, y le afirmó su misma justicia”

— Isaías 59:16

“Sobre tus muros, oh Jerusalén, he puesto guardas; todo el día y toda la noche no callarán jamás. Los que os acordáis de Jehová, no reposéis”

— Isaías 62:6

“Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil”

— Mateo 26:41

“Les enseñaba, diciendo: ¿No está escrito: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones? Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones”

— Marcos 11:17

“También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar”

— Lucas 18:1

“Todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo”

— Juan 14:13

“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé”

— Juan 15:16

“Ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra”

— Hechos 4:29

“Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían”

— Hechos 16:25

“Pero os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que me ayudéis orando por mí a Dios”

— Romanos 15:30

“Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús”

— 2 Timoteo 2:1

“Palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a los hombres”

— Tito 3:8

“Orad por nosotros; pues confiamos en que tenemos buena conciencia, deseando conducirnos bien en todo”

— Hebreos 13:18

“Hermanos, orad por nosotros”

— 1 Tesalonicenses 5:25

“Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche y día”

— 2 Timoteo 1:3

“Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo”

— 1 Pedro 3:7

“Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono”

— Apocalipsis 8:3

“Cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos”

— Apocalipsis 5:8

“De la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos”

— Apocalipsis 8:4

“Scucha, oh Jehová, mi oración, Y está atento a la voz de mis ruegos”

— Salmos 86:6

“Ntonces Josafat se puso en pie en la asamblea de Judá y de Jerusalén, en la casa de Jehová, delante del atrio nuevo”

— 2 Crónicas 20:5

“Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”

— Jeremías 33:3

“L sacrificio de los impíos es abominación a Jehová; Mas la oración de los rectos es su gozo”

— Proverbios 15:8