50 Versículos de la Biblia sobre las enfermedades

Versículos de la Biblia sobre las enfermedades

Bienvenidos queridos hermanos y amigos. En esta ocasión quiero compartir con ustedes 50 Versículos de la Biblia sobre las enfermedades, un tema especial basado en la Palabra de Dios que puede ayudarte a encontrar inspiración, fortaleza y dirección espiritual para tu vida diaria.

Aquí encontrarás versículos bíblicos cuidadosamente seleccionados y relacionados con este tema, acompañados de un diseño visual agradable para que puedas leerlos con tranquilidad, reflexionar sobre ellos y compartirlos fácilmente con las personas que amas.

La Biblia siempre tiene un mensaje perfecto para cada situación de nuestra vida. Sin importar el momento que estés viviendo, deseo que estas palabras llenen tu corazón de paz, esperanza y confianza en Dios.

Ahora te invito a descubrir estos hermosos versículos bíblicos y permitir que Dios hable a tu corazón a través de Su Palabra. ¡Que el Señor bendiga abundantemente tu vida y tu familia!

“Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias”

— Salmos 103:3

“La oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados”

— Santiago 5:15

“Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados”

— Isaías 53:5

“Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados”

— 1 Pedro 2:24

“Para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: Él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias”

— Mateo 8:17

“Muchas son las aflicciones del justo, Pero de todas ellas le librará Jehová”

— Salmos 34:19

“Dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador”

— Éxodo 15:26

“Me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo”

— 2 Corintios 12:9

“Mas yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas, dice Jehová; porque desechada te llamaron, diciendo: Esta es Sion, de la que nadie se acuerda”

— Jeremías 30:17

“Él sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas”

— Salmos 147:3

“Él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote”

— Marcos 5:34

“Él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz”

— Lucas 8:48

“Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor; Mullirás toda su cama en su enfermedad”

— Salmos 41:3

“Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada”

— Malaquías 4:2

“Oh Señor, por todas estas cosas los hombres vivirán, y en todas ellas está la vida de mi espíritu; pues tú me restablecerás, y harás que viva”

— Isaías 38:16

“Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo”

— Mateo 9:35

“Toda la gente procuraba tocarle, porque poder salía de él y sanaba a todos”

— Lucas 6:19

“Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo este anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él”

— Hechos 10:38

“Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy enfermo; Sáname, oh Jehová, porque mis huesos se estremecen”

— Salmos 6:2

“Rasto se quedó en Corinto, y a Trófimo dejé en Mileto enfermo”

— 2 Timoteo 4:20

“Porque mis lomos están llenos de ardor, Y nada hay sano en mi carne”

— Salmos 38:7

“Quitará Jehová de ti toda enfermedad; y todas las malas plagas de Egipto, que tú conoces, no las pondrá sobre ti, antes las pondrá sobre todos los que te aborrecieren”

— Deuteronomio 7:15

“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”

— Juan 14:27

“Njugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron”

— Apocalipsis 21:4

“Nvió su palabra, y los sanó, Y los libró de su ruina”

— Salmos 107:20

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”

— Isaías 41:10

“Jehová Dios mío, A ti clamé, y me sanaste”

— Salmos 30:2

“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar”

— 1 Corintios 10:13

“Se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó”

— Mateo 4:24

“Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas enfermedades los traían a él; y él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba”

— Lucas 4:40

“Vuelve, y di a Ezequías, príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová, el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas; he aquí que yo te sano; al tercer día subirás a la casa de Jehová”

— 2 Reyes 20:5

“Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros”

— Santiago 4:7

“Nvió su palabra, y los sanó, Y los libró de su ruina”

— Salmos 107:20

“Ntonces Abraham oró a Dios; y Dios sanó a Abimelec y a su mujer, y a sus siervas, y tuvieron hijos”

— Génesis 20:17

“Cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos”

— Mateo 8:16

“Sanó a muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades, y echó fuera muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque le conocían”

— Marcos 1:34

“Él te librará del lazo del cazador, De la peste destructora”

— Salmos 91:3

“Ntonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia”

— Isaías 58:8

“N el día de mi angustia te llamaré, Porque tú me respondes”

— Salmos 86:7

“Sáname, oh Jehová, y seré sano; sálvame, y seré salvo; porque tú eres mi alabanza”

— Jeremías 17:14

“Lla es mi consuelo en mi aflicción, Porque tu dicho me ha vivificado”

— Salmos 119:50

“Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?”

— Juan 11:40

“Si tu ley no hubiese sido mi delicia, Ya en mi aflicción hubiera perecido”

— Salmos 119:92

“Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”

— 2 Crónicas 7:14

“No moriré, sino que viviré, Y contaré las obras de JAH”

— Salmos 118:17

“Puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios”

— Lucas 13:13

“Por la fe en su nombre, a este, que vosotros veis y conocéis, le ha confirmado su nombre; y la fe que es por él ha dado a este esta completa sanidad en presencia de todos vosotros”

— Hechos 3:16

“Esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye”

— 1 Juan 5:14

“Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. Selah”

— Salmos 32:5

“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”

— Filipenses 4:19